Decenas de trabajadores de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) reclamaron ayer, luego que en sus colillas de pago no se les reconocieran las horas extra que durante la quincena recién pasada trabajaron.
El reclamo de sus derechos ya garantizados en el código laboral y específicamente en el convenio colectivo vigente en esa institución, molestó a la administración de Enacal, ya que desde la Dirección se ordenó la retención de los pagos de cientos de trabajadores de esa empresa.
“Nos están reteniendo el pago porque estamos defendiendo nuestros derechos, y hasta nos amenazaron de que el aguinaldo iba a ser entregado en dos cuotas, lo que es totalmente ilegal”, denunció muy molesto Alejandro Prado, sindicalista independiente.
EL CONVENIO LO ESPECIFICA
El conflicto radica en que los trabajadores defienden su derecho a laborar de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., tal como lo especifica el convenio laboral.
Sin embargo, “esa actitud es somocista, porque no quieren ayudar a la población con sus problemas del agua”, dijo atropelladamente María Marvis Jirón, asesora legal de Enacal, mientras discutía verbalmente con trabajadores de esa empresa.
No obstante, irónicamente los trabajadores que más reclamaban por sus derechos eran los pertenecientes a los sindicatos de tendencia sandinista.
“Pues sí, desafortunadamente los trabajadores que más estaban reclamando son los sandinistas, pero ellos no quieren poner de su parte para ayudar al pueblo”, dijo la vocera de Enacal, Azucena Castillo.
“FUE UN ERROR”
Los trabajadores airados cerraron los portones de la institución aguadora, y durante casi todo el día estuvieron en reunión con los representantes de Enacal.
Varios minutos después de la discusión, la asesora legal de Enacal, María Marvis Jirón, dijo a los trabajadores enfurecidos que la administración iba a revisar “los errores”, durante la entrega del salario a los reclamantes.
Sin embargo, sostuvo que la empresa no tiene la capacidad para pagar el convenio colectivo, en el que se incluye el pago de horas extra.
El conflicto ya fue analizado por el Ministerio del Trabajo (Mitrab), y de acuerdo a la resolución de esa entidad, los trabajadores fueron favorecidos en su demanda. Posterior a eso, la directora ejecutiva de Enacal, Ruth Selma Herrera, recurrió de amparo contra el Mitrab.
Ahora, la querella está en manos de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y los magistrados deben aclarar sobre la legalidad de la medida.
Pese a la disputa judicial, Herrera ha sido fuertemente criticada por sus subordinados, porque en febrero pasado la funcionaria firmó la ratificación del convenio colectivo donde se establece que la jornada laboral en esa institución es de lunes a viernes.
Los problemas laborales en Enacal no son nuevos, hace dos meses las dos bancadas liberales en el parlamento pidieron la destitución de la presidenta ejecutiva de dicha empresa, por supuestamente despedir a casi trescientos empleados de forma irregular.