El FMLM finalmente aprendió una buena lección después de tantos palos. La cúpula ortodoxa que controla ese partido cedió la candidatura presidencial a una figura ajena a la estructura interna para los comicios de 2009, aunque se ha reservado la vicepresidencia.
Este cambio de rostro es sin duda difícil de tragar para muchos militantes, como el Alcalde Santa Tecla, Oscar Ortiz, pero era absolutamente necesario para tener la esperanza de una estrategia electoral efectiva que les lleve por fin al poder.
Para las elecciones de 2004, la ex guerrilla no pudo haber elegido peor. Schafik Handal, caudillo y líder histórico del Partido Comunista, era un hombre asociado a la guerra, a la confrontación, era un dirigente intolerante y excluyente. Se enfrentó a un joven, dinámico y mediático Tony Saca quien, con una imagen de empresario exitoso, encarnaba el futuro, e, ¡incluso el cambio!, pese a 15 años de gobiernos de Arena. Handal, el espantapájaros de ensueño, fue el mejor aliado de la victoria arrolladora de Saca.
La pérdida de 2004 fue la tercera derrota del FMLN en las elecciones celebradas después de los acuerdos de paz de 1992.
Después de tantos reveses y de la deserción masiva de militantes y diputados en años recientes, la cúpula ortodoxa llegó a la conclusión de que necesitaba a un personaje no ligado al partido.
Así, el FMLN anunció en septiembre la fórmula electoral; el domingo pasado, una convención nacional la ratificó: como candidato a la Presidencia va el conocido periodista Mauricio Funes. Para vicepresidente le acompaña Salvador Sánchez Cerén, jefe de la bancada legislativa efemelenista y prominente miembro de la cúpula, conocido como “comandante Leonel González”.
Los símbolos en la política son importantes y la fecha escogida para el acto de masas no es banal, aunque ha sido criticada en la prensa nacional. Coincide con el lanzamiento de la ofensiva del FMLN en 1989 contra el Ejército y el gobierno de Alfredo Cristiani, cuya residencia fue atacada; él no estaba allí. Funes estaba en San Salvador como comunicador, y Sánchez Cerén estaba en Managua, dirigiendo las acciones militares junto a otros comandantes.
Funes, de 48 años, es conocido por una destacada trayectoria profesional en la televisión, si bien no exenta de polémica. Ganó en 1994 el Premio de Periodismo María Moors Cabot de la Universidad de Columbia. En 1988, consiguió una entrevista con el comandante Joaquín Villalobos, la primera concedida por un jefe del FMLN a un medio salvadoreño. Entre otras personalidades, Funes ha entrevistado a Fidel Castro, a Hugo Chávez y a Lula. En sus populares programas fue un constante crítico de Arena. Formó parte del equipo de CNN.
Como lo apuntó el coordinador nacional, Medardo González, Sánchez Cerén “es un liderazgo típico del FMLN”. Este maestro de profesión de 63 años, es el único miembro de la “comandancia general” histórica que queda en el partido.
En su discurso, Funes prometió conservar buenas relaciones con EE.UU., pero sin lo que llamó “el servilismo” de Arena, y dijo que retiraría las tropas salvadoreñas de Irak. También establecería relaciones con Cuba y China continental. Y, ¡cómo no!, Chávez y Venezuela tendrán un lugar especial. Fustigó además la política de seguridad de Saca, al cual imputó el incumplimiento de la promesa de frenar la delincuencia.
“El mes pasado cerró con una tasa promedio de 10 homicidios por día… Para las autoridades de seguridad pública el que hoy se cometan dos o tres asesinatos menos al día de los que se cometían hace tres años es un éxito. (...) En todos estos años, se ha privilegiado la represión del delito en lugar de invertir en inteligencia policial y en prevención. La apuesta a la represión ha permitido que un pequeño grupo de amigos del presidente, dirigentes del partido Arena, se hayan enriquecido con la implementación del modelo de seguridad privada”, acusó.
Casi 600 personas emigran a diario de El Salvador, sobre todo hacia EE.UU., aunque este año las deportaciones desde el Norte podrían llegar al récord de 20 mil, las remesas superarán los 4 mil millones de dólares, se estima.
En lo social Funes promete atender la pobreza y la migración. En cuanto a economía, dice que acabará con los privilegios de grupos de poder, dará un papel mayor rector al Estado sin suprimir la iniciativa privada.
El discurso de Sánchez Cerén —puesto arriba del de Funes en sitio web del FMLN (www.fmln.org.sv)— critica largamente la gestión de Saca y destaca lo social.
“Le devolveremos a nuestro sufrido pueblo, su bienestar; pondremos al alcance del bolsillo de los salvadoreños el frijol, el maíz, su dieta alimentaria básica, reivindicaremos el derecho a la vida, garantizando servicios básicos de calidad”, dijo Sánchez Cerén.
La escogencia de un no militante para presidente viene asociada con la supresión de una conquista democrática interna: no hubo primarias esta vez. En 2004 Ortiz casi se le arrebata la nominación a Handal.
Palabras. Campaña temprana. Sin embargo, el FMLN sigue siendo dirigido por una cúpula autoritaria que confía en que este cambio de cara, el desgaste de 18 años de gobierno de Arena y la tendencia hacia la izquierda en Latinoamérica, le den finalmente el triunfo. Pero aún hay mucha caña que moler.
Analista de temas internacionales