Con muchos ánimos de ganar y en busca de un milagro, Nicaragua tendrá esta tarde (3:00) en el Estadio Mateo Flores, de Guatemala, su segundo y último encuentro de la triangular olímpica, ante el rival más fuerte de Centroamérica, Costa Rica.
Luego de una opaca actuación de la tropa nicaragüense al perder 3-0 ante los chapines, el conjunto dirigido por Carlos De Toro deberá conseguir un resultado satisfactorio frente al equipo tico que no está dispuesto a ser derrotado en su debut en la eliminatoria.
Para evitar una goleada o el empate, el mejor resultado que se puede aspirar ante los ticos, la Selección Nacional más que jugar bien deberá reorganizarse, mostrarse más suelta, concretar jugadas de peligrosidad, disparar al marco con potencia y colocación.
La línea defensiva debe cerrar esos espacios defensivos que permitieron la goleada de Guatemala, la media cancha debe subir, ser creadora de jugadas ofensivas y los delanteros concretar con seguridad los goles que no se anotaron ante los chapines.
El combinado azul y blanco debe mostrar una cara ágil, fuerte físicamente, todo lo que no demostraron en el primer tope de la eliminatoria.
Ganar la clasificación al Preolímpico es casi imposible, luchar por el juego de repechaje está aún al alcance si se logra una victoria ante los costarricenses que históricamente se convierten en la pesadilla que elimina a Nicaragua de los torneos internacionales.