TOCOPILLA/ CHILE.- La presidenta Michelle Bachelet llegó este jueves al pueblo de Tocopilla, el más devastado por el terremoto de la víspera de 7,7 grados, y empezó a coordinar la ayuda para los 15.000 damnificados que perdieron sus viviendas y que pasaron su primera noche en carpas, cuidando los pocos bienes que rescataron.
Mientras Bachelet conversaba con habitantes de Tocopilla en las afueras del dañado hospital local se sintió una fuerte réplica que hizo reaccionar a sus escoltas, que la alejaron de un poste de electricidad.
La mandataria viajó primero a Antofagasta y luego sobrevoló en helicóptero las zonas más afectadas que son Tocopilla, 1.863 kilómetros al norte de Santiago, y el campamento minero de María Elena, 75 kilómetros al sur de este puerto.
"Hay que construir un hospital nuevo, pero eso no es de un día para otro", les dijo Bachelet a numerosas mujeres que la rodearon para solicitarle ayuda.
El jueves en la madrugada llegó a Tocopilla un hospital de campaña de la fuerza aérea, que fue rápidamente armado. "Ya está en condiciones de atender", dijo el general Guillermo Ramírez.
HOSPITAL CON DAÑOS SEVEROS
El hospital se encontraba en Antofagasta, 260 kilómetros al sur de Tocopilla, explicó Ramírez, que añadió que es el mismo que Chile envió a Pisco, Perú, para atender a los heridos del terremoto del 15 de agosto.
El hospital del pueblo está tan dañado que es un riesgo usarlo.
La ministra de Salud, María Soledad Barría, que llegó horas después del terremoto a Tocopilla, junto con sus colegas de Vivienda, Transportes y del Interior, para atender en terreno las necesidades de los damnificados.
Los tocopillanos dicen que fue un "terremoto hipócrita" porque no mostró la verdadera magnitud de la destrucción. Centenares de fachadas esconden paredes y techos en el suelo.
El fuerte sismo causó dos muertos, unos 170 lesionados, la mayoría leves, 15.000 damnificados y más de 4.000 viviendas dañadas, según el vocero oficial, el ministro Ricardo Lagos Weber.
MAYORÍA DE CASAS ERAN DE ADOBE
La mayoría de las viviendas afectadas son de adobe, ladrillos de paja y barro, unas 500 están en el suelo y las otras deberán ser demolidas. Se estima que los daños alcanzaron a un 20% de las 24.000 residencias de Tocopilla.
Cuando a la mayoría le falta el agua, a Luis Porcel le sobra, porque la rotura de las cañerías inundó su vivienda. "No podemos habitarla y hemos tenido que dormir afuera...para cuidar lo que no nos destruyó el temblor".
Su vecino, Roberto Vega, envió a su familia a un lugar más seguro y él cuida lo que quedó de su casa, donde una viga improvisada afirma el techo.
La ayuda empezó a llegar a Tocopilla y por la tarde del jueves se espera la llegada de un segundo avión Hércules con alimentos no perecibles, frazadas y catres de campaña.
La oficina de prensa del gobierno dijo que varios mandatarios de la región llamaron para solidarizar con Bachelet y que otros esperan que se les diga qué se necesita para enviarlo.
Tocopilla sigue sin agua, por lo que camiones aljibes del ejército abastecen a la población. La energía eléctrica está regresando.
INICIAN VACUNACIÓN A POBLACIÓN
La ministra de Salud, María Soledad Barría, dijo que se iniciará una vacunación contra la hepatitis e instruyó a la población para que hierva el agua antes de beberla.
El terremoto del miércoles, de 7,7 grados, afectó a la mitad del territorio nacional, unos 2.000 kilómetros de extensión, pero dejó sentir su furia en el extremo norte, especialmente en Tocopilla y en el campamento salitrero de María Elena, 75 kilómetros al sur del puerto.
Se espera que Bachelet declare zona de catástrofe a Tocopilla y María Elena, lo que permitirá saltarse múltiples trámites burocráticos y agilizar la distribución de dineros fiscales.
Jorge Godoy, alcalde de los 8.000 habitantes de María Elena, dijo a radio Cooperativa que el 80% de las 1.800 viviendas del campamento están seriamente dañadas.
Clamó por ayuda al gobierno "porque no queremos irnos de aquí, que la Presidenta vea cómo aporta a la construcción". También demandó la ayuda de políticos y empresarios.