MADRID.- El voto latino será de "una importancia crítica" en las elecciones de noviembre de 2008 en EEUU, algo que parece despreciar el Partido Republicano, afirmó hoy en Madrid Gary Nordlinger, uno de los principales consultores políticos del país.
"No puedo dejar de sorprenderme del esfuerzo que ponen los republicanos para alejar a los latinos del partido", dijo Nordlinger ante un grupo de periodistas en la embajada de EEUU en Madrid para ofrecer su visión sobre un proceso electoral, que arrancará en enero con los caucus y elecciones primarias del Partido Demócrata.
Nordlinger es el presidente de Nordlinger Associates, una empresa de consultoría política que desde 1976 ha diseñado decenas de campañas y estrategias de comunicación para la elección de miembros del Congreso de EEUU, tanto demócratas como republicanos.
Conocedor al dedillo de los entresijos del proceso electoral, hizo hincapié en el peso que los votantes de origen hispano tendrán en los comicios, teniendo en cuenta que 16 millones pudieron votar en 2004 y se espera una cifra sustancialmente superior para 2008.
“LATINOS MÁS CONSERVADORES”
Nordlinger destacó que "los latinos son por lo general mucho más conservadores socialmente que el Partido Demócrata", pero explicó que eso no garantiza que vayan a votar mayoritariamente republicano debido al poco interés que los conservadores han demostrado.
"Parece que (los republicanos) ponen un especial esfuerzo en ofender a estos votantes, con mensajes como que sólo deberíamos hablar inglés o que los ilegales no deberían tener a sus hijos en nuestros colegios", manifestó a modo de ejemplo.
Recordó, en este sentido, que el presidente George W. Bush logró el 30 por ciento del voto latino cuando fue elegido en 2000 y que trabajó "muy bien" para revalidarlo y aumentarlo hasta más del 60 por ciento para ser reelegido en las elecciones de 2004.
Sin embargo, explicó, todo ese esfuerzo se vino abajo cuando el presidente presentó al Congreso su plan sobre inmigración "y los republicanos literalmente declararon un revolución, algo que los separó de manera definitiva de los ciudadanos latinos".
Al margen del componente hispano, Nordlinger pronosticó que las elecciones de 2008 "se decidirán por un margen muy estrecho", independientemente de quienes sean los candidatos, y afirmó que "si nadie comete un error enorme serán los debates televisivos los que decidirán" al próximo inquilino de la Casa Blanca.
LOS DEBATES, LA MEJOR MANERA DE PERSUADIR A ELECTORES
"Entre 65 y 70 millones de personas ven los debates. Se han convertido en la principal manera de persuadir a los electores a la hora de votar. No hay que olvidar que esos debates le costaron la victoria a Al Gore en 2000", recordó Nordlinger.
Del lado del Partido Demócrata, cuyos candidatos a la nominación presidencial abren fuego el próximo 3 de enero en Iowa, apuntó a Hillary Clinton y Barack Obama como los principales favoritos, pero no descartó que "si se dedican a atacarse el uno al otro" pueda surgir una tercera opción en la persona de John Edwards.
Consideró "improbable" que se dé un tándem "Hillary-Obama" -"son dos personas que no se gustan nada, algo que puedes ver en su lenguaje corporal durante los debates hasta el punto de que Clinton ni siquiera mira a Obama a los ojos"- pero dejó abierta una opción.
"Si Hillary gana la candidatura y los líderes afroamericanos condicionan su voto a que Obama vaya como vicepresidente, veremos una especie de boda política con la escopeta a la espalda", dijo.
En cuanto al Partido Republicano, señaló que es la primera vez desde 1980 que celebran unas primarias sin un favorito claro y situó a Rudolph Giuliani y a Mitt Romney como punteros, sin descartar a John McCain en el caso de que los dos primeros se enzarcen en una campaña de descrédito para lograr la candidatura.
El principal desafío del candidato republicano será, en su opinión, "representar el cambio con respecto a la administración Bush, pero sin ofender a ese cerca del 30 por ciento del electorado que defiende y seguirá defendiendo el legado de Bush".
En cuanto a los argumentos que decantarán la campaña, auguró que "no será Irak, Irak e Irak, aunque este tema vaya a pesar mucho", e indicó que cuestiones como la educación, la salud, la economía o el cambio climático" pueden tener también un gran peso específico.
A Nordlinger le gustaría que algún candidato "se saliera del molde" y que "al igual que (John Fitzegerald) Kennedy desafió a la nación para poner un hombre en la Luna, tuviéramos un presidente que declarara la guerra al cáncer o defendiera las energías renovables".