Managua
11:01 pm
15.11.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Revista
Arquímedes González
Tres perros calientes por el encuentro de Bourne con él mismo
revista@laprensa.com.ni
publicidad

Hot Movie

Informe de daños: atacado por cuatro esbirros del servicio secreto, perseguido por varias estaciones de trenes, amenazado por un francotirador, acosado por dos asesinos en España, a punto de morir por una bomba cerca de un vehículo, huida en motocicleta por callejones y escaleras dando saltos y haciendo piruetas, brincos entre edificios quebrando mesas, camas y ventanas, eliminación de un enemigo con un trapo de cocina, rodeado por grupos armados con fusiles de asalto, pistolas con silenciadores, granadas y gas paralizante, caída desde el cuatro piso en un vehículo BMW, perseguido en una patrulla, chocado por cuatro automóviles, impactado por otro más, disparos, disparos, disparos, acorralado y salto de un edificio de diez pisos. Heridas: ninguna. Fracturas: ninguna. Estado: cansado y con algunos raspones. Nombre: Jason Bourne.

Este es el estresante viaje que hace Bourne en su aparente última aventura para definir quién es, quién demonios lo convirtió en una feroz máquina de matar, por qué él, aclarar esas imágenes de tortura que le vuelven a la cabeza y hacer pagar a las personas que le han hecho mal.

Aquí Bourne es un tipo más enojado, no sé si porque está igual de furioso que esta historia se extienda y amenace otra más o porque los enemigos salen desde cada cloaca y esquina como si fueran cucarachas.

Es una cinta con alto contenido de violencia, adrenalina y poca trama pero no quiere decir buena. He visto mejores películas en las que no se necesita ni un tiro para mantenernos en mayor suspenso y he aprendido que entre más son los efectos de demolición, menos se debe esperar de la calidad.

La actuación de Matt Damon es igual a las anteriores: patadas, golpes, corridas, gruñidos y diálogos que tardan cinco segundos. Sí, morite, jajaja.

Lo que más me molestó es un abusivo uso de las cámaras en movimiento que no permite enfocar bien las escenas y parece que hubieran contratado a borrachos para grabar el filme.

Pista adicional: ojo en el bolso que carga Bourne, desaparece y vuelve a aparecer sin una opción lógica para creerlo.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda