El futuro ascenso de 40 trabajadores de la Contraloría General de la República (CGR), que será efectivo en los próximos días, destapó un malestar existente entre los sindicatos de esa entidad y un contralor que supuestamente se opone a dichas promociones.
Una carta-denuncia anónima hecha llegar a LA PRENSA, indica que algunos líderes sindicalistas supuestamente se habrían confabulado con el contralor Lino Hernández para promover a personal que no tiene capacidad profesional de responder a cargos de gran responsabilidad.
Pero los sindicalistas aseguran que uno o dos contralores se niegan a que los trabajadores de la CGR sean ascendidos, para ellos tener la oportunidad de poner en esos cargos vacantes a amistades con afinidad política.
El contralor Hernández explicó que el señalamiento en su contra de confabularse con sindicalistas no tiene fundamento, porque, de acuerdo con la Ley 476, de Servicio Civil y de Carrera Administrativa, el proceso de promocionar a los trabajadores está a cargo de un comité conformado por distintas autoridades.
Eddy Stubb, secretario del Sindicato de Trabajadores de la CGR, al igual que Noel González, del Sindicato José Dolores Estrada, denunciaron que detrás de la denuncia anónima podría estar el contralor José Pasos Marciaq, quien supuestamente se opone a las promociones de los trabajadores de la CGR.
LA PRENSA intentó comunicarse con el contralor Pasos Marciaq, pero no estaba en su oficina y no contestó los llamados a su teléfono celular.
En la CGR existen cargos de dirección vacantes, porque renunciaron varios funcionarios a raíz del cambio de Gobierno.
A partir de agosto de este año se realizó un concurso entre los trabajadores aspirantes a ocupar esos cargos, debido a que es una política de esa entidad darle una oportunidad primero a las personas que ya laboran en la misma.
Los líderes sindicales expresaron que han conocido de una propuesta, nacida de algunos de los contralores, de que la ocupación de las 40 vacantes sea decidida por los cinco contralores, es decir que cada uno de ellos se ocupe del 20 por ciento de las mismas.
Stubb mencionó que ni Hernández ni el presidente del Consejo Superior de la CGR, Luis Ángel Montenegro, son partícipes de esa propuesta.
En días recientes, el contralor Guillermo Argüello Poessy también dijo no estar de acuerdo con lo anterior y aseguró que cuando hay un ascenso, se le da prioridad a los trabajadores actuales siempre y cuando cumplan con los requisitos que exige el cargo a ocupar.
El contralor Hernández aseguró que el problema de los ascensos tiene que ver con asuntos propios de trabajadores politizados y no propiamente con la CGR como institución.
“Son pugnas entre gente que tiene sus posiciones políticas. Yo estoy al margen de todo eso”, dijo el contralor Hernández.