Ante las amenazas y presiones internas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el Alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, aseguró que no cederá a las presiones de renuncia o amenazas de expulsión del partido que puedan surgir por esas contradicciones internas. “No voy a renunciar porque los CPC (Consejos de Participación Ciudadana, dirigidos por la primera dama Rosarios Murillo) o alguien más del Frente me lo pida”, dijo Marenco, quien aclaró que el Concejo de Managua sería la autoridad competente para destituirlo. El martes pasado hubo una reunión de representantes sandinistas que promueven la expulsión del partido tanto de Marenco como de sus aliados, el secretario departamental de la Juventud Sandinista y secretario del Concejo de Managua, José Treminio, y el vicealcalde Felipe Neri Leiva Orochena.
Treminio confirmó el “complot” promovido desde la dirigencia del sandinismo.
“Dicen que van a expulsarnos a mí, a Nicho, a Nery y a la Rosita (jefa de la bancada de concejales)”, auguró el dirigente sandinista a LA PRENSA.
La ofensiva partidaria se origina porque estos concejales apoyaron a Marenco para elegir a Leiva Orochena como vicealcalde, contrario a lo “orientado” por la Primera Dama.
APEGADO A LA LEY
Al ser consultado sobre una posible destitución, Marenco fue categórico al declarar que “a mí sólo me puede sacar el Concejo Municipal de Managua. Si ellos (el Concejo) dicen que me vaya, pues me tengo que ir. Pero no voy a renunciar porque otros lo digan”.
No obstante, el funcionario admitió que “nos tienen una guerra terrible, nos quieren expulsar”, en referencia a miembros de la línea dura del sandinismo.
De acuerdo con la Ley de Municipios, en su artículo 28, el Concejo tiene la atribución de resolver sobre la suspensión o pérdida de la condición de Alcalde, Vicealcalde y Concejal.
Según la ley, esas autoridades quedarán suspensas de su ejercicio si existe alguna pena de privación de libertad o sentencia firme en su contra, renuncien, mueran, abandonen el cargo, incumplan normativas nacionales y municipales, o el funcionario haya sido declarado incluso de malos manejos de los fondos de la Alcaldía, según resolución de la Contraloría General de la República. Con cualquiera de estas causales, el Concejo emitirá una resolución al CSE.
Las presiones contra los funcionarios municipales antes mencionados se originaron luego que en plena sesión municipal, el jueves pasado, votaran por la candidatura del ex concejal sandinista y ahora Vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena.
Leiva Orochena fue propuesto por el alcalde, y secundado por Treminio, en clara rebeldía a lo que la línea dura del sandinismo y la primera dama Rosario Murillo habían ordenado.
De acuerdo con los mismos concejales sandinistas, la orden de Murillo era elegir al concejal sandinista Edgardo Cuarezma como Vicealcalde de Managua. Sin embargo, este último fue derrotado al obtener sólo seis votos de los concejales y ni siquiera recibió el voto de la jefa de la bancada sandinista en el Concejo, Rosa Guido.
A raíz de ese conflicto, Marenco ha denunciado públicamente a Rosario Murillo de conspirar en su contra, al reunir en la Secretaría General del Frente Sandinista a los concejales municipales de ese partido en Managua para “instruirles” que debían elegir al concejal Edgardo Cuarezma como nuevo Vicealcalde de la comuna.
En esa reunión, realizada el miércoles 7 de noviembre, Murillo supuestamente catalogó a Marenco como “traidor” por no cumplir con las órdenes de apoyar a Cuarezma.
Posterior a eso, los medios oficialistas del FSLN empezaron a tildar a Marenco de “traidor” por supuestas órdenes de Murillo, una de las más influyentes en el Gobierno sandinista.
Marenco pidió el cese a esos ataques. “Eso (el ataque) no abona a la unidad del Frente (...) Si el Frente va a ir a una campaña electoral, en esos términos y con ese tipo de falsedades, pues creo yo que le va a hacer muchísimo daño al partido”, declaró.
GRAVES DENUNCIAS
Los conflictos internos en el FSLN han subido tanto de tono que el Vicealcalde de Managua denunció públicamente que fue víctima de amenazas para declinar su candidatura.
“Hubo alguna persona que hizo eso (amenazarlo). Pero no es así como se arreglan las cosas”, confirmó Leiva Orochena, quien además declaró públicamente no conocer quién había sido el autor de las amenazas.
En tono molesto, Marenco catalogó (el día de la elección) esas amenazas como “un acto cobarde, maleante, mafioso y lo reprocho aquí, a donde sea y aunque me cueste la vida”.
Marenco especificó que el acta de elección del nuevo Vicealcalde fue enviada a las autoridades del Consejo Supremo Electoral (CSE), el martes 13 de noviembre.
“El documento fue recibido por la gente del CSE a las tres de la tarde”, indicó Marenco.