El gerente de la estatal Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), Marcelo Chimirri, se presentó ayer sorpresivamente ante un tribunal de justicia, para responder por varios delitos de abuso de autoridad, donde se le dictó “detención judicial”.
La juez Elvira Meza le dictó a Chimirri “detención judicial con medidas cautelares” que lo obligan a presentarse una vez por semana a los tribunales de Tegucigalpa a firmar.
También le prohibieron que tenga contacto con los empleados de Hondutel y que visite las oficinas de la empresa.
Chimirri, quien fue acusado la semana pasada por la Fiscalía General del Estado por “violación y revelación de secretos y abuso de autoridad”, llegó ayer hacia las 05.30 horas locales a los tribunales con sus asesores legales.
La acción legal en su contra, que incluyó el allanamiento de su lujosa residencia cercana a Tegucigalpa y el de las oficinas principales de Hondutel en la capital, fue incoada a raíz de una denuncia del Presidente de la República, Manuel Zelaya, ante la Fiscalía por espionaje telefónico.