El presidente Pervez Musharraf declaró el miércoles que espera poder renunciar como comandante militar para fines de noviembre y gobernar como civil, pero que no aceptará presiones para dejar la Presidencia porque ello, según dijo, hundiría al país en el caos.
Entretanto, el Gobierno anunció que la líder opositora Benazir Bhutto continuará bajo arresto domiciliario por al menos un día más, luego de exigir la renuncia del Presidente.
En una entrevista con The Associated Press, el general Musharraf acusó a Bhutto de desestabilizar el país, y rechazó los pedidos internacionales de poner fin al estado de emergencia, que según dijo se mantendrá incluso durante las elecciones de enero.
“Todos los que han sido honestos conmigo y me han dicho en la cara cuál es la realidad, todos coinciden en que el país caerá en el caos si yo no manejo el actual ambiente político como presidente", dijo el mandatario.
El general Musharraf, quien goza de amplio respaldo de Estados Unidos y es un aliado clave en la lucha contra Al Qaeda y los talibanes, planeaba renunciar como jefe militar el jueves, cuando oficialmente vencen los períodos de su presidencia y del parlamento. Sin embargo, insistió en que queda obligado a postergar la restauración de un gobierno civil hasta que un tribunal se declare sobre la legitimidad de su reelección.
Dijo que el momento exacto en que dejará el cargo militar depende de la Corte Suprema — de la que él purgó a todos los miembros independientes cuando suspendió la Constitución el 3 de noviembre— pero aclaró que espera que eso ocurra este mes.
OTRO OPOSITOR ARRESTADO
Entretanto, otro líder opositor, el célebre deportista Imran Khan, una leyenda del cricket, fue detenido luego de presentarse en una demostración estudiantil en Lahore, dijo la Policía. De esa manera, fue silenciado uno de los críticos más decididos de Musharraf, uno de los pocos que no se hallaba detenido o en el exilio.
Las autoridades paquistaníes ordenaron el martes el arresto de Bhutto por segunda vez desde que retornó del exilio.
Bhutto dijo el martes que estaba trabajando para forjar una alianza con Nawaz Sharif, un ex primer ministro derrocado por Musharraf en su incruento golpe de 1999. La dirigente política, también ex primer ministra, exigió a Musharraf que renuncie.
Khan se hallaba en la clandestinidad desde que logró escapar del arresto domiciliario un día después de declararse el estado de emergencia.