La Organización Internacional del Trabajo (OIT) censuró ayer la actuación del Gobierno de Venezuela por violar los derechos de los empresarios y de sus asociaciones en el país caribeño.
El Consejo de Administración de la OIT adoptó las recomendaciones que hizo el Comité de Libertad Sindical del organismo, que a su vez recogió las quejas de las Organizaciones Empresariales Iberoamericanas (OIE) contra Venezuela.
Desde 2003, la OIE ha elevado varias quejas ante la OIT para denunciar “el acoso a los empresarios presentes en Venezuela y a sus asociaciones, así como a algunos medios de comunicación”, dijo en declaraciones a Efe el secretario general de la OIE, Antonio Peñalosa.
El Consejo de Administración del organismo internacional se lamenta de que “el Gobierno rechace la oferta de asistencia técnica de la propia OIT para avanzar en la solución de los numerosos problemas existentes”.
Asimismo, solicita al Gobierno venezolano que deje sin efecto la orden de captura y procesamiento de Carlos Fernández, ex presidente de la organización de empresarios Fedecámaras, para que pueda regresar a Venezuela sin sufrir represalias. Y pide que se devuelva la libertad de movimiento a otro ex presidente de Fedecámaras, Albis Muñoz, y a ocho dirigentes empresariales más.
Solicita al Gobierno que no interfiera en las asociaciones empresariales “con la promoción de organizaciones afectas al régimen”.
Y que “desarrolle una verdadera cultura tripartita con las organizaciones más representativas de empleadores y trabajadores en las reformas laborales, sociales y económicas para poder llegar, de ser posible, a soluciones compartidas”.