Sin su mejor nivel futbolístico, la Selección de Guatemala derrotó 3-0 a Nicaragua en el primer juego de la eliminatoria olímpica que se realizó la tarde de ayer en el Estadio Olímpico Mateo Flores, de Guatemala.
Con una línea defensiva desorganizada, mediocampistas que no pudieron movilizar el balón más allá de la mitad de la cancha y delanteros sin la suficiente fuerza para armar una clara peligrosidad al marco chapín, la tropa pinolera lució pobre de futbol ante una Guatemala que no extendió su goleada por problemas en su definición.
Los dirigidos de Rodrigo Kenton abrieron las primeras acciones ofensivas del partido y tras fallidos intentos, el gol se les pudo concretar al minuto 38, cuado Cristian Noriega marcó de cabezazo el primer tanto de los locales.
La defensa pinolera quedó imovilizada, mientras Kesler Rizo y el portero Emerson Salinas trataron de desviar inútilmente el balón que terminó perforando el marco nica.
Los dirigidos por Carlos de Toro no reaccionaron y dejaron los espacios abiertos que aprovechaban los chapines para atacar. Así cayo el segundo gol de Guatemala, a través de un potente disparo fuera de la media luna de Cristian Noriega, al minuto 45.
Era el desalentador 2-0 para Nicaragua y un buen resultado momentáneo de Guatemala.
Se esperaba una respuesta ofensiva del combinado azul y blanco, pero esta actitud nunca apareció, más que los intentos de Remy Vanegas en la primera mitad y los inocentes disparos de Daniel Reyes que ingresó en la segunda parte del juego.
Por su parte, el conjunto guatemalteco apostó por hacer algunos ajustes ofensivos para concretar más goles.
Al minuto 57, Jairo Arriola, que manejaba con dominio la banda derecha, definió el último tanto de Guatemala. El 3-0 terminó de finiquitar a la escuadra pinolera.
Los guatemaltecos siguieron arribando, pero ninguna de las jugadas se concretó por la falta de definición de sus jugadores.
La actuación de Nicaragua no fue ni la sombra de lo que se presentó ante Panamá, cuando se ganó 1-0. Ante Guatemala, los nicas lucieron apagados, con un notable bajón de ritmo en el rendimiento físico.