Un perdigón de escopeta calibre 12 terminó con la vida de Silvia Dávila Urbina, de 38 años, quien recibió en el pecho el impacto mortal.
Un hombre de generales desconocidas fue quien detonó el arma que presuntamente estaba probando en el patio de una herrería en el barrio Rolando Orozco, de la ciudad de Matiguás, cabecera del municipio del mismo nombre.
El suceso ocurrió a las 5:00 p.m. del viernes recién pasado, cuando el desconocido llegó a la herrería de Rafael Zelaya a reparar un rifle calibre 22.
De acuerdo con un boletín policial, presuntamente el desconocido abusó al tomar una escopeta sin permiso del herrero.
Zelaya testificó ante la Policía de Matiguás que la escopeta recién reparada pertenece a José Ramón Padilla Mendoza y que el desconocido la agarró para ir a “probarla” en el patio de la herrería, donde realizó tres disparos.
Un perdigón alcanzó el pecho de Dávila, quien estaba en su casa a unos 40 metros de distancia.
Presuntamente, el desconocido supo lo que hizo y huyó, por lo que ahora es buscado por la Policía.