La aprobación en su totalidad del nuevo Código Penal, ayer en la Asamblea Nacional, terminó con una sorpresa: la sodomía ya no es delito, pero los diputados reafirmaron la penalización del aborto terapéutico.
“Comete delito de sodomía el que induzca, promueva, propagandice o practique en forma escandalosa el concúbito entre personas del mismo sexo. Sufrirá la pena de uno a tres años de prisión”, señalaba el anterior Código.
El presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos del parlamento, José Pallais, explicó que en el actual Código Penal la sodomía se castiga con cárcel de tres a cinco años, pero cuando entre en vigencia la nueva ley, ya no habrá ningún tipo de sanción al respecto.
El diputado liberal Carlos Gadea fue el único que se opuso de voz a la disposición, pero al final no votó en contra de excluir la sodomía del Código Penal, que podría alcanzar su vigencia en marzo próximo.
¿MATRIMONIO ENTRE GAYS?
Gadea criticó la exclusión de la sodomía como delito, al alegar que es la antesala al matrimonio entre personas del mismo sexo y acusó a algunos de sus colegas, sin mencionar nombres, de promover la homosexualidad.
“A mí ni siquiera me dejaron meter una moción que iba en el sentido de que no se publique, que no se incite a la población a hacer estas prácticas y condenar por sodomía a quienes hacen rótulos donde salen abrazándose dos personas del mismo sexo”, dijo Gadea.
EL ESTADO NO REGULA PREFERENCIAS SEXUALES
Pallais explicó que la sodomía nunca estuvo incluida como delito en el proyecto de ley y agregó que el Código Penal no fue aprobado para que el Estado regule las preferencias de cada persona.
“No estamos queriendo moralizar (...) no puede el Estado estar regulando la conducta o dando indicadores morales de cómo va a ser la actuación de los ciudadanos, los ciudadanos deben regirse bajo leyes que tengan que ver con principios de legalidad, única y exclusivamente”, comentó Pallais.
El diputado calificó como “democrático y moderno” el Código Penal que ayer terminó de aprobarse y que fue introducido en el parlamento en 1999, aunque lamentó la penalización del aborto terapéutico y calificó como “fascistas” a quienes exigían sancionar la sodomía.
“Aquí no estamos haciendo un Código de la Iglesia católica, estamos haciendo un Código democrático bajo principios modernos y principios de legalidad”, precisó Pallais ante personas que le pedían revisar la definición de sodomía en la Biblia.
HASTA EL ÚLTIMO SUSPIRO
La bancada del Movimiento Renovador Sandinista propuso una eximente a las penas impuestas sobre el aborto terapéutico.
La moción leída por el diputado Víctor Hugo Tinoco, dice: “Eximente de acción penal por estado de necesidad. Se entenderá que concurren estos requisitos cuando por indicación médica se determine que no existe otro medio posible para salvar la vida de la mujer, siempre que la indicación esté avalada por el consejo médico del hospital respectivo, en tales circunstancias bastará con la presentación del referido aval para que las autoridades públicas se abstengan del inicio de la acción penal, siempre que la intervención cuente con el consentimiento de la mujer”. Sólo 16 diputados respaldaron un último intento por mantener vigente la existencia del aborto terapéutico en el Código Penal.
Poco antes de que se votara el tema del aborto terapéutico, se suspendió el servicio de energía en el parlamento. Una vez rechazado, la luz volvió.
El Código Penal aprobado ayer es el quinto en la historia de Nicaragua.
MODERNO, DICE PALLAIS
Pallais expuso que el Código Penal basa sus principios en el castigo a los delitos y no a las personas.
El Derecho Penal del Autor, dice Pallais, es el que busca castigar a la persona y no los delitos cometidos por la persona, por lo que se buscó no incurrir en esa falla sino basarse en el principio de legalidad. “Si se hace un delito, se tiene que definir de previo cuál es el bien jurídico tutelado”, dijo Pallais.
“Este Código es democrático y moderno, está regido bajo el principio estricto de legalidad, los jueces no pueden fallar a su arbitrio, tienen que fallar con base en lo que está consignado en el Código y la redacción de los tipos penales ha sido muy cuidadosa, huyendo de toda tentación totalitaria”, agregó.