En Boaco, Juigalpa y Granada las ventas en el comercio local han caído en 30 y hasta 40 por ciento este año, con relación al anterior, indicaron empresarios consultados por LA PRENSA.
Directivos de las cuatro cámaras de Comercio del suroriente del país analizarán esta difícil situación.
Las cámaras de Carazo, Granada, Rivas y Masaya se reunirán en Jinotepe la próxima semana para analizar la crisis y buscar opciones que protejan sus negocios de una eventual quiebra.
Nimia Guzmán, una de las comerciantes de Juigalpa, es una de las afectadas.
Guzmán dijo que su negocio de calzado y ropa interior ha sufrido una reducción de las ventas de hasta el 40 por ciento en los últimos meses, y confía en que el comercio mejore con el circulante que habrá en diciembre, cuando los asalariados reciban el aguinaldo.
“La esperanza es vender más en Navidad, porque si no, no vamos a poder seguir sosteniendo nuestras microempresas y tendríamos que cerrar y los empleos que habíamos generado tendríamos también que desaparecerlos”, comentó Guzmán.
En Granada algunos comerciantes estimaron ayer que las ventas han bajado en un 30 por ciento con relación al año pasado.
“Crisis como esta no hemos vivido en años anteriores”, afirmó Luis Salvador Campos, propietario de la distribuidora La Economía, fundada hace 15 años.
Debido al descenso de compradores, La Economía ha hecho menos pedidos a sus abastecedores y la única esperanza, según Campos, es “que las ventas mejoren en diciembre”.
Otro empresario, Juan Carlos Navarrete, dueño de comercial La Granadina, comentó que “las ventas se vieron bajas (este año), en Granada el efecto se siente”.
El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Granada, Oscar Gutiérrez, declaró que es lamentable la situación que vive esta ciudad por la caída de las ventas, lo que puede provocar la quiebra de algunos establecimientos.
“Han habido comerciantes que han querido cerrar sus negocios”, afirmó Gutiérrez, al señalar que la Cámara de Comercio hace todo lo posible para ayudarles y evitar que fracasen.
NI SAN JERÓNIMO LAS MEJORÓ
“Que se sensibilice y nos cumpla el Gobierno”, dijo Carmen Vidaurre, propietaria en Masaya de dos negocios llamados Tía Carmen, que han sufrido pérdidas en ventas de hasta el 30 por ciento en comparación con el año pasado.
Vidaurre relató que los negocios estuvieron malos aún durante las fiestas patronales de San Jerónimo (a partir de septiembre). “En esa época las ventas suben, pero nada; por el contrario, perdimos más porque nos pusimos a abastecer el lugar, pensando que lo venderíamos todo”, dijo.
Donald Porras, presidente de la Cámara de Comercio, Agricultura e Industria de Masaya, confirmó que los comerciantes de la ciudad han sufrido “un gran golpe” por la recesión y el alza del combustible, porque los consumidores compran menos.
En Boaco, los almacenes El Buen Precio y Abarrotes San Rafael, ubicados en el mercado, pasan por una situación crítica debido a la caída de las ventas, dijo Rosa Argentina Toledo, quien es miembro de la familia propietaria de esos negocios.
“Hay poco movimiento y la gente expresa que los productos están demasiado caros, que van subiendo los precios del arroz, aceite, harina, azúcar y frijoles”, indicó Maritza Mendoza, otra comerciante.
María Danelia Amaya, vendedora de la distribuidora Divino Niño, opinó que “nunca había visto que una libra de frijoles subiera tanto, así como el incremento de la luz; eso nos tiene quebrados”.
Ana Polanco, propietaria de Variedades Anita, señaló que en su negocio no le va tan mal porque tiene clientela, pero reconoce que hay comerciantes que se quejan de la situación porque tienen deudas con los bancos y no pueden pagar.
En Bluefields los panificadores están preocupados por el alza de la harina. Erasmo Flores, presidente de la Cámara de Comercio, dijo: “Aquí nos estamos descapitalizando, ya habíamos vendido toda nuestra harina y ahora vamos a comprarla 75 córdobas más cara”.
El precio del quintal de harina se cotizaba ayer en Bluefields en 530 córdobas, mientras los precios del pan llegaban a 20 córdobas la unidad.
Otro empresario costeño, el ferretero Leonel González, dijo que desde inicios del año ha reducido cada mes entre 10 y 12 por ciento el volumen de productos solicitados a los distribuidores mayoristas por el aumento del costo del transporte.
Por eso en Bluefields existe desabastecimiento de clavos, hierro y zinc. “No es en grandes cantidades, pero hay merma”, explicó González.
En Siuna, el comerciante Ángel Báez, dijo que el costo del transporte de productos desde Managua ha subido en un 20 por ciento por el alza del combustible.
“La situación es desesperante porque cada vez está subiendo el combustible y aún cuando sube el producto en Managua nosotros no hemos incrementado el precio, por lo que bajan nuestras ganancias”, aseguró Báez.
El salario de los maestros en Siuna perdió valor, dijo la profesora Idalia Medina, quien lamenta que ya no puede adquirir los productos básicos con su salario de 2,200 córdobas mensuales.
“A principios de año me llevaba un bidón de cinco galones de aceite y 20 libras de azúcar, y ahora me tengo que llevar un galón de aceite y cinco libras de azúcar”, afirmó.
En Siuna el tanque de gas butano de 25 libras vale 250 córdobas.
En Estelí, el comerciante de telas, Sergio Padilla, también se quejó de la escasez de circulante en el comercio local.
(Colaboraron en la elaboración de esta nota José Garth, Luis Eduardo Martínez, Sergio León, William Aragón, Anielka Pérez y Auxiliadora Martínez).