En un trabajo conjunto fuerzas de la Policía y del Ejército ejecutaron entre el lunes y el martes la denominada Operación Diriangén, que les permitió ocupar casi dos millones de dólares y 544 paquetes de droga, de los cuales 35 son de heroína y el resto de cocaína.
La operación, inició la noche del lunes en Rivas donde fueron decomisados cerca casi dos millones de dólares y continuó ayer en Occidente donde se decomisó la droga.
Hasta ayer dos personas permanecían retenidas como sospechosas de transportar droga. La Policía anunció que mantenía la búsqueda.
Según el jefe de Relaciones Públicas del Ejército, general Adolfo Zepeda, ambos quiebres fueron el resultado de una misma operación denominada Diriangén, que realizan en conjunto ambas instituciones en el combate del narcotráfico.
No obstante, aún no está confirmado que ambos casos estén relacionados. Las autoridades todavía no descartaban esta posibilidad.
“Hasta este momento tenemos que determinar eso, la operación es una sola sobre varios casos, pero la relación hay que establecerla, no lo puedo afirmar todavía”, dijo Alonso Sevilla, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional.
Los hechos de ayer están siendo documentados por la Policía con apoyo del Ministerio Público.
Hasta el lugar de los operativos se trasladaron el general Zepeda y el comisionado mayor Sevilla.
PRIMER QUIEBRE
Ambos funcionarios informaron que en el sector de Rivas la Policía mantiene un plan de búsqueda y captura de sospechosos de estar relacionados con el millonario trasiego.
El primer hecho operado por las fuerzas conjuntas de ambas instituciones ocurrió a la altura de El Cocal, en el municipio de Buenos Aires, departamento de Rivas, donde el conductor de un carro tipo sedán Hyundai, color verde, placas R I-637, fue detenido con un alijo de dólares.
Las autoridades identificaron como conductor y propietario del vehículo al rivense Fernando Benvenuto Méndez Villagra, originario de la comunidad Pirurí, del municipio de Cárdenas.
El monto exacto de lo incautado asciende a un millón 914 mil 800 dólares (35 millones 963 mil 965 córdobas), informaron las autoridades.
El vocero policial explicó que los fajos de dinero eran trasegados escondidos en dos tanques de gas licuado de 25 libras, que encontraron en la cajuela del vehículo verde.
El sospechoso logró escapar de las autoridades en el sector conocido como El Cocal, en el municipio de Buenos Aires, indicaron los voceros de la Policía y el Ejército de Nicaragua.
“Este es el resultado de todo un trabajo realizado desde hace meses”, sostuvo el vocero policial en una conferencia efectuada en la delegación policial de Rivas, donde fue expuesto a los periodistas de los distintos medios de comunicación el dinero ocupado.
El vocero policial señaló que a eso de las 7:30 p.m. del lunes conocieron de la presencia de un vehículo sospechoso, pero al llegar al sitio encontraron que el conductor se dio a la fuga, dejando abandonado el automotor con el dinero en el interior.
De inmediato las autoridades procedieron a preservar el lugar y requirieron la presencia del Ministerio Público.
Sobre Méndez, dijo Sevilla que tienen información de que este ha estado supuestamente involucrado en actividades ilícitas. Actualmente “tenemos todo un plan de persecución y búsqueda” en su contra, aseguró el portavoz policial.
PARA COMPRA DE DROGA
Las autoridades estiman que el dinero sería trasladado hacia algún país del Sur y dada la ruta que llevaba el vehículo retenido, quienes lo manejaban pretendían realizar la travesía a través del Lago de Nicaragua.
“Es obvio que por la ruta en que se trasegaba (Norte a Sur) tenía la intención de ser trasladado al sur por el lago Cocibolca”, dijo Sevilla.
El funcionario policial señaló que normalmente el narcotráfico actúa de la siguiente manera: de Norte a Sur envía dinero para la compra de droga y de Sur a Norte trafica droga con destino final a Estados Unidos u otros países de Europa.
Tras el hallazgo del vehículo la noche del lunes y la mañana de ayer, las fuerzas del orden y tropas del Ejército se desplegaron por varias comunidades cercanas a las costas del lago, en busca de los sospechosos, confiaron fuentes extraoficiales.
Aunque se rumoró sobre dos personas retenidas probablemente como el resultado de cateos de viviendas, esto no fue confirmado oficialmente.
Sin embargo, el vocero policial confirmó que además del Hyundai verde, retuvieron otros dos vehículos presuntamente propiedad de familiares cercanos a Méndez Villagra, pero prefirió no identificar a los propietarios hasta tanto no concluyan las investigaciones y deslinden responsabilidades.
Los otros dos automóviles también se encuentran estacionados en los predios de la delegación policial en Rivas.
Una nota de prensa emitida de forma conjunta por las dos instituciones refiere que en la operación fueron capturados los ciudadanos: Iván Méndez, Juan Carlos y Silvio Méndez Villagra, hermanos de Fernando Méndez Villagra, a quienes se les retuvieron los automóviles Hyundai, blancos, placas RI- 631 y RI- 635, y un tercero color gris, placas RI- 278, todos utilizados en el servicio de taxi.
La Policía trata de documentar el caso como financiamiento al narcotráfico.
NARCOQUIEBRE
Posteriormente en el empalme del Triángulo, entre Villa Nueva y El Sauce, a la altura del kilómetro 187 carretera a El Guasaule, fuerzas conjuntas del Ejército y la Policía permanecían desplegadas por esa zona y tras una inspección detectaron que en uno de dos camiones de carga, con placa guatemalteca, trasegaban droga.
Sevilla y Zepeda confirmaron que incautaron 544 paquetes de droga, 35 de los mismos con resultados positivos de heroína y el resto de cocaína, que eran trasegados en un compartimento secreto de una pipa en la cual trasladaban sebo.
El vocero policial manifestó que será hasta hoy que conocerán el peso exacto de la droga incautada.
Las autoridades evitaron comentar sobre el cártel del cual sospechan que pertenece la droga incautada. “Estamos verificando”, se limitó a decir el vocero policial.
No obstante, las autoridades confirmaron que en algunos de los paquetes incautados se apreciaba que fueron identificados con numeraciones escritas en grande y con pintura, de forma tal que se hiciera visible la lectura.
Sevilla identificó a Sergio Edgardo García Pérez, de 42 años, de nacionalidad guatemalteca como la persona que conducía un cabezal, placa C344BCT con su pipa, en cuyo interior encontraron la droga.
A su vez las autoridades mantenían retenido hasta la tarde de ayer a Max Hernaldo González Asturias, de 41 años, también oriundo de Guatemala, pero hasta anoche las autoridades no habían encontrado droga en el vehículo que conducía, pues hasta la tarde de ayer estaba pendiente de revisión.
Uno de los vehículos retenidos llevaba como leyenda sebo, hacia Guatemala y la droga la llevaba oculta en la parte de abajo donde se pega el tráiler con el cabezal, conocido como tornamesa.
Aparentemente los vehículos habían cargado el sebo en Nandaime, pero se desconoce dónde subieron la carga de droga, y es motivo de investigación por parte de la Policía.
“La droga siempre viene de los países del Sur y la transportan de país en país, es muy probable que la misma haya sido cargada en Nicaragua, sin embargo es sujeto de investigación”, dijo el vocero policial.
Asimismo manifestó que han verificado comunicación entre los conductores de los dos camiones durante el trayecto.
El fiscal auxiliar, Edwin Urcuyo, manifestó que “son los primeros actos de investigación, hay mucha documentación, mucha prueba todavía que analizar y que documentar”.
Al momento el Ministerio Público considera que puede documentar el caso para acusar por transporte de droga cuya pena es de 10 años.
OPERACIÓN CONTINÚA
“Esto es parte de la operación que hemos denominado Diriangén, una operación que ha consistido en una serie de medidas de inteligencia y medidas públicas desarrolladas tanto por las fuerzas de la Policía como del Ejército de Nicaragua”, señaló Sevilla.
El jefe policial indicó que la operación tiene carácter nacional y todavía no había sido suspendida.
La Operación Diriangén, coincide con declaraciones vertidas por un funcionario de Estado de Estados Unidos, en Guatemala, que indican que la presión mantenida por los gobiernos de México y Colombia en contra de los cárteles de la droga estaría provocando que estos busquen como establecer sus operaciones en Centroamérica, informaron ayer agencias internacionales.
¿CÁRTELES EN FUGA?
Tras una reunión con los viceministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Secretaría de Integración Centroamericana (SICA), para dar seguimiento a los programas de combate al narcotráfico y las pandillas contemplado en la Iniciativa Mérida, el director de la oficina para Centroamérica del Departamento de Estado de Estados Unidos, John Feeley, dijo: “Los cárteles mexicanos de la droga están operando en sus países y son una amenaza para ustedes, pero también lo son para nosotros”.
Señaló que cuentan con informaciones que indican que los narcotraficantes colombianos presionados por los planes del Gobierno de ese país están entrando a Panamá y Costa Rica.
La SICA está integrada por Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.
“Los criminales no reconocen fronteras, (nosotros) tampoco podemos reconocer fronteras como barreras sino como oportunidades”, añadió Feeley.
“No queremos que Centroamérica se convierta en un refugio de narcotraficantes colombianos”, precisó Feeley.
Recordó que la posición geográfica de Centroamérica la ubica en el medio “de la región que produce la droga y la región que la consume”, lo cual hace que “el 90 por ciento de la cocaína que entra a los Estados Unidos pase a través de vías marítimas y terrestres de Centroamérica”.
Durante el encuentro de un día, los funcionarios analizaron el avance de la estrategia regional contra el narcotráfico y el crimen organizado presentado en junio pasado por la región centroamericana, la cual ha sido incluida en la denominada Iniciativa Mérida, promovida por el presidente estadounidense, George W. Bush.
La Casa Blanca ha aprobado ya un desembolso de 16 millones de dólares para financiar la estrategia regional de seguridad y está a la espera de que el Congreso de su país apruebe un proyecto de 50 millones de dólares más para colaborar con la región.
Un análisis sobre el crimen organizado publicado en junio pasado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) destaca que la posición geográfica del país, de encontrarse en el centro del istmo, también la ubica “en medio de la oferta y la demanda de la droga”.
En su análisis el IEEPP estima que aunque la costa del Pacífico de Nicaragua es mucho más densamente poblada que la del Atlántico, en ella existen numerosos puntos no vigilados por los órganos de seguridad cuya proximidad a una red de caminos rurales y a la red vial pavimentada representa una gran oportunidad para los narcotraficantes.
Indica el IEEPP que según las autoridades nacionales, en el país únicamente logran incautar el 10 por ciento de la droga que pasa de tránsito hacia el mercado de Estados Unidos.