Conservación es la primera solución a la crisis de energía. La crisis es una manifestación de la no sostenibilidad. Es un problema complejo, con muchos componentes y subsistemas interconectados; la solución es también compleja, con muchas diferentes y diversas medidas, entre las cuales las medidas de conservación deben ocupar un lugar prioritario.
Conservación es todo aquello que reduce el consumo de recursos. Es un principio de sostenibilidad con dos funciones relacionadas: usar sólo lo que se necesita y usar los recursos eficientemente. En la naturaleza se pueden ver los más claros, vívidos y bellos ejemplos. Es la base del desarrollo sostenible.
Las tres “R” de la conservación: Reducir, Reusar y Reciclar son sus principales acciones. Reducir el consumo de los recursos al mínimo, lo más pronto posible, sin afectar el rendimiento o la calidad.
Invertir en recursos de producción como refinerías o plantas generadoras sin invertir agresivamente en conservación es un error fundamental de política energética, dado que los beneficios y rendimientos de los proyectos de conservación son usualmente mucho mejores que los de producción. Maximizar las inversiones en medidas de ahorro con alto rendimiento, debe ser un objetivo permanente de cualquier sistema de energía bien administrado.
Siempre se va a tener que hacer inversiones en recursos de producción, especialmente ahora en Nicaragua después de tanta mala administración. Pero hay que primero revisar cómo y cuánto podemos invertir en conservar. Conservar es prioritario, es primero, es urgente e inmediato.
Las medidas de conservación tienen altos rendimientos, son sencillas, casi inmediatas, requieren relativamente poco capital, son inversiones con un gran componente de costos nacional, reducen la contaminación, generan empleo y promueven la participación ciudadana. En contraste, las medidas de producción generan grandes deudas, más contaminación, pocos empleos, ninguna participación ciudadana. Producir es necesario, pero conservar es primero.
Los señores del gobierno, empresa privada y sociedad civil, no han logrado cambiar cada bujía por una lámpara fluorescente compacta, pero hay que desarrollar un plan inmediato y hacer estos ahorros una realidad. ¿Qué estamos esperando? Y si ya lo hicieron, felicidades. Adelante, que hay miles de otras oportunidades para conservar en tantos ámbitos. Hay oro blanco en la conservación.
El precio del petróleo sobrepasó los 94 dólares por barril, el Gobierno anunció que en noviembre va a haber menos racionamientos y la tarifa será incrementada a los consumidores con consumo mayor que 150 kwh. Nadie se engaña, la crisis sigue, pica y se extiende. “Conservar es trabajar por lo que debemos dejar a nuestros hijos, y a los hijos de nuestros hijos, y a los hijos de los hijos de nuestros hijos, y … conservar es amar”.