El aparato de hemodinamia del Centro Nacional de Cardiología, ubicado en el Hospital Roberto Calderón, comenzará a funcionar esta semana luego que técnicos de la organización norteamericana Heineman —que dirige el doctor Francis Robicsek— corrigieran los desperfectos que lo tenían en mal estado desde hace un año.
El propio doctor Robicsek llegó a Managua para cerciorarse de los trabajos realizados.
Con el aparato trabajando de manera normal se realizarán estudios a niños con enfermedades cardíacas congénitas, para lograr un mejor resultado en futuras intervenciones quirúrgicas.
Este tipo de análisis también se hará a los adultos y permitirá realizar los llamados procesos de cateterismo cardíaco.
Los pacientes que sufren un infarto del corazón son tratados con medicamentos conocidos como trombolíticos, cuya función es desbaratar el coágulo que ha obstruido la arteria del corazón.
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En caso de que no se tenga éxito, la persona es sometida a un proceso de cateterismo, que consiste en introducir una sonda que llega a la arteria y luego de inflarla, en el lugar donde se originó el coágulo, se coloca una prótesis metálica o sten para evitar que la arteria se vuelva a cerrar.
Este procedimiento en una clínica privada puede superar los mil dólares con facilidad. Precios similares se cobraban en administraciones anteriores a los pacientes, pero ahora será gratuito, dijo ayer el doctor Guillermo González, titular por la ley del Ministerio de Salud (Minsa).
“Este apoyo es apenas el inicio de un proceso de desarrollo en el área de diagnóstico y tratamiento cardiovascular, es una ayuda que viene de un pueblo hermano que está viendo el esfuerzo de ofrecer a la población lo mejor, pero nos enseñan que esto lo hagamos con nuestros recursos, que no es sólo venir esporádicamente a hacer algunas acciones en el área cardiovascular”, dijo ayer González, luego de reunirse con el doctor Robicsek.
Karla López, 43 años, habita en Villa Progreso, asegura no sufrir afectaciones del corazón, pero celebra la reparación del aparato de hemodinamia, pues por “los calores” muchos nicaragüenses pueden sufrir infartos.
El doctor Robicsek dijo por su parte que el interés de la fundación que dirige es crear en el país un centro de cardiología que pueda compararse con los existentes en el resto de países de la región centroamericana y del mundo.