La inflación acumulada al mes de octubre sobrepasó las metas que el Gobierno había establecido para el todo el año, según el último reporte publicado por el Banco Central de Nicaragua a través de su sitio web.
Según esa institución, los productos que más incidieron en el incremento de esta variable económica son el frijol, huevos y carne de ave, pan y los combustibles, principalmente.
De acuerdo con el economista Róger Cerda, este incremento es parte de una escalada de la inflación a nivel mundial.
Cerda esta semana impartirá un seminario en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, precisamente sobre las Tendencias de la Economía y las Políticas Económicas y Programas de Ajuste Estructural y Reducción de la Pobreza en Países HIPC de Latinoamérica.
La inflación mundial, está asociada, según Cerda, al incremento en el precio del petróleo y la utilización de alimentos para la producción de posibles sustitutos del petróleo, elevando la demanda y el precio de alimentos básicos como el maíz.
De acuerdo con el BCN, la inflación saltó de 8.48 en septiembre de este año a 10.71 por ciento en octubre, es decir 2.23 puntos porcentuales.
Con respecto al año pasado el incremento de la inflación ha sido mayor, pues creció 3.8 puntos porcentuales.
La inflación pasó de 6.91 en octubre del año pasado a 10.71 en octubre de este año. En 2006 la inflación acumulada cerró a diciembre en 9.45 por ciento.
El presidente del Banco Central, Antenor Rosales, aseguró que aún cuando la inflación se ha disparado, mantiene las proyecciones de crecimiento de la economía para este año, estimada entre 3.7 y 3.9.
Explicó que la situación de la inflación es una tendencia internacional relacionada con el precio de los combustibles en el mercado mundial y afirmó que todas las economías del continente registran aumentos en los niveles de inflación, por encima de lo estimado por los gobiernos.
No obstante, Nicaragua es el país que registra el índice de inflación más alto de la región centroamericana, seguido por Honduras con 8.3 por ciento, Costa Rica con 7.65, Guatemala con 5.74 y El Salvador con 5.4 por ciento, según reportan los Bancos Centrales de cada país.
CERCA DE LOS DOCE
Según el economista independiente Néstor Avendaño, este año el país podría cerrar con una inflación de cerca del 12 por ciento. “Mi pronóstico es que el año lo cerraremos en 11.85 de inflación acumulada en todo el año”, dijo.
Explicó que esta situación es algo que ya se veía venir desde hace varios meses con el encarecimiento de los precios del combustible, la poca oferta agrícola que constituye gran parte de la dieta popular, como arroz, frijol y maíz, a lo cual se agrega “el tema de los desastres naturales que han contribuido a empeorar esta situación”.
Esta situación de alzas en los precios de los productos ha provocado un deterioro en el salario real de la población, de un 12 por ciento, explicó el economista, quien no ve una mejoría en la situación económica del próximo año. “No veo señales, es más de lo mismo”, agregó.
En este sentido, afirmó que el Gobierno tiene que enderezar el rumbo de la economía para evitar una profundización de la crisis.
Considera que, en primer lugar, es necesario fomentar una mayor dinamización del mercado interno, “esto es más producción”, agrega. Esto pasa por reducir el costo del dinero, y fomentando un mercado de crédito más accesible a los productores, “hay que reducir el encaje legal de los bancos de 16.25 por ciento al 12 por ciento”, afirmó.
Adicionalmente, considera que el exceso de liquidez en los bancos se puede cubrir con la colocación de títulos especiales de inversión de las empresas públicas como Petronic y el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) inyectando capital al sector productivo.
Por otro lado sostiene que es necesaria la implementación de una reforma tributaria tendiente a reducir las exoneraciones y exenciones, obligando a todos a pagar lo que se debe pagar y ampliando la base de contribuyentes.
Esto, según Avendaño, provocará una reducción en las tasas de algunos impuestos como el Impuesto al Valor Agregado, que podría bajar hasta el 12 por ciento, “esto generará una mayor demanda de productos y dinamizará el mercado nacional”.
EJECUTAR PROYECTOS
Por otro lado, instó al Gobierno a ejecutar todos los proyectos concentrados en el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) con el objetivo de darle mayor dinamismo al sector privado.
Consideró también necesario que tanto el Banco Mundial como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) flexibilicen sus requisitos para desembolsar fondos para la reconstrucción, tomando en cuenta la situación de emergencia en que se encuentra el país.
Por su parte, el economista Róger Cerda aseguró que la situación provocada por el petróleo ha generado a nivel internacional un efecto en cadena que impulsa al alza a una serie de productos de consumo básico tanto humanos como para animales, como el caso del maíz amarillo.
Además, advierte que esta presión está obligando a una ampliación de la frontera agrícola en el mundo, ya que cada vez se requiere de más tierra para sembrar los insumos para etanol y biocombustibles.
“Estos productos comestibles utilizados para combustible como la palma africana, caña y el maíz, provocan un encarecimiento de otros productos como trigo, la soya y el sorgo”, aseguró.
Adicionalmente, la Reserva Federal de Estados Unidos (Banco Central) no ha tomado acciones para detener el deterioro del dólar con respecto a otras monedas internacionales, lo cual también incide en un mayor encarecimiento de los productos a nivel internacional.
COMERCIO RESIENTE ALZA
Este incremento constante en el precio de los productos de la canasta básica tiene preocupados desde hace varias semanas a los comerciantes de los principales mercados de Managua.
Durante un recorrido por los mercados Iván Montenegro, Mayoreo y Roberto Huembes, los comerciantes manifestaron que están registrando pérdidas en su productos, debido a la baja en las ventas.
Uno de los sectores que más resiente las alzas y la baja de la demanda son los comerciantes de perecederos.
María Guillermina López, comerciante de hortalizas en el Mercado Iván Montenegro, señaló que “las ventas se han reducido en casi un 50 por ciento, por eso nosotros hemos tenido que bajar la cantidad de producto que compramos para vender”.
Desde hace 15 días los precios del tomate, papa, zanahorias y chiltomas han encarecido. Por ejemplo, a partir de esta semana la docena de tomates se comenzó a vender hasta en 40 córdobas. Hace ocho días se vendía en casi 25 córdobas.
En el caso de las chiltomas, la docena se vende entre 20 y 30 córdobas, cuando hace un mes se compraba hasta en 10 y 15 córdobas, según sondeo de este rotativo.
Los comerciantes están comprando el quintal de frijol entre 1,500 y 1,800 córdobas, la libra se comercializa en 18 córdobas, sostuvo Javier Blanco, del Mercado Iván Montenegro.