Tras el hallazgo de un multimillonario yacimiento petrolero, Brasil no abandonará los biocombustibles y busca hacer nuevas inversiones en el sector gasífero de Bolivia, afirmó el lunes el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La semana pasada el conglomerado estatal Petrobras anunció que el yacimiento “ultraprofundo” de Tupi, situado frente a la costa de Río de Janeiro, podría contener entre 5,000 millones y 8,000 millones de barriles de crudo en reservas.
Tal volumen de crudo podrá ser explotado en unos cinco o seis años porque está ubicado a unos 7,000 metros de profundidad, pero Petrobras tiene la tecnología para recuperarlo, aseguró Lula en su programa radial de cada lunes, Café con el Presidente.
“Fue una bendición de Dios a Brasil el tener una empresa que creyera en buscar petróleo a tanta profundidad como la Petrobras”, agregó el mandatario. “Brasil se congratula y Petrobras se congratula por haber encontrado ese campo petrolero”, dijo.
Pero tal hallazgo, que “significa que Brasil pasa a ser uno de los mayores productores de petróleo del mundo”, dijo Lula, no significa que el país abandone sus programas de producción de combustibles alternativos como el etanol, o alcohol combustible producido aquí a partir de la caña de azúcar.
“Nosotros vamos a continuar invirtiendo en los biocombustibles”, aseguró. “Continúo diciendo que es inexorable que el mundo tenga que adoptar una mezcla de biocombustible en el petróleo” o que a la gasolina, por ejemplo, se le agregue un porcentaje de biodiesel o diesel producido con productos como soja y ricino, entre otros.
Brasil, primer exportador mundial de etanol, promueve intensamente desde el año pasado el uso internacional de esos combustibles alternativos, afirmando que son menos contaminantes que los derivados del crudo, pero además son más baratos y generan empleos en el sector agrícola.