|
|
|
|
 |
|
Emiliano Chamorro, Miami, Florida |
|
|
|
|
“Yo creo que en nuestros tiempos Juan Carlos vive en España y puede mandar a callar a sus súbditos, pero no al pueblo español, estoy seguro de que no puede hacerlo”, dijo el presidente Daniel Ortega Saavedra, en su segundo día de diatribas contra Su Majestad, el Rey de España, Juan Carlos I, en Santiago de Chile.
Tras señalar que lamentaba la reacción del Rey, Ortega dijo que lo consideraba “normal, porque así somos los seres humanos y, repito, botó la gorra, y ahora no le queda más que ponerse la gorra y entender que hay que respetar la libre expresión”.
Sin embargo, la libertad de expresión es algo que Ortega y su esposa la primera dama Rosario Murillo no respetan en Nicaragua y mandan a intimidar a los medios de comunicación independientes que critican los desaciertos de su gestión gubernamental.
A pesar de sus mofas, Ortega descartó ayer que los “debates intensos” mantenidos en la XVII Cumbre Iberoamericana vayan a poner en riesgo las relaciones entre España y Nicaragua, asimismo expresó que la frase utilizada por el monarca Juan Carlos I con la que intentó callar al venezolano Hugo Chávez, se debió a que “botó la gorra” (perdió la paciencia).
Ortega destacó la “excelente iniciativa” que tuvo en la víspera de la Cumbre la Presidenta de Chile, Michelle Bachellet, de invitar a los gobernantes a una reunión privada “donde todo el mundo habló y dijo que esta ha sido la mejor Cumbre, porque se logró hablar lo que nunca se había hablado con diferentes enfoques”.
Dichas declaraciones de Ortega fueron difundidas por la emisora sandinista Radio Ya, en el cementerio de Santiago de Chile, tras depositar una ofrenda floral en la tumba del Presidente chileno Salvador Allende.
Los ataques de Chávez al ex presidente del Gobierno español, José María Aznar, provocaron el sábado la respuesta del Rey y del Jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, en el pleno de la Cumbre Iberoamericana.
¿Y LO DE PERÚ?
Un aspecto que pone en duda de que haya sido Ortega el que suspendió la visita a Perú por atender “circunstancias particulares que lo tenían que llevar a su país”, como dijo a la prensa el embajador nicaragüense en Lima, Tomás Borge, es que el mandatario anduvo relajado en otras actividades ayer por la mañana en Santiago de Chile y no parecía urgido por regresar.
En Nicaragua el Gobierno no ha dado a conocer ninguna “circunstancia particular” sobre algún tema sensible en las últimas 24 horas.