Representantes de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y Partido Liberal Constitucionalista (PLC), admitieron ayer que de no participar unidos en las elecciones municipales del 2008, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) volverá a ganar y el presidente Daniel Ortega obtendrá la legitimidad suficiente para instaurar un sistema de gobierno parlamentarista, con reelección presidencial continua.
Tras fracasar el sábado en León con la firma de la unidad entre liberales, los diputados Eduardo Montealegre, Enrique Quiñónez, Wilfredo Navarro y Oscar Moncada, coincidieron en que la unificación es imprescindible para vencer al FSLN.
UNIDAD DE FUERZAS DEMOCRÁTICAS
El traspiés del sábado en León se originó al solicitar ALN que los miembros de la llamada Unidad de Fuerzas Democráticas también firmaran el documento de la gran coalición, lo cual provocó el rechazo del PLC.
Montealegre señaló ayer que el PLC debe aceptar a la Unidad de Fuerzas Democráticas: “Lo que dice el pueblo es que todas las fuerzas democráticas tienen que unirse y eso significa liberales del PLC, liberales de ALN, liberales del Apre (Alianza por la República), conservadores, resistencia, social cristianos, social demócratas”.
Quiñónez lamentó la decisión de la dirigencia del PLC en León. “Lo que se dio en León ayer (sábado) no es lo correcto y el PLC que quedó en cuarto lugar en el municipio de León, debió abrir los brazos y firmar con todos los sectores, porque esto no es de dos partidos, esto es de todo el pueblo demócrata que demanda la unidad”, indicó.
La ALN obtuvo en León dos diputaciones y el PLC una en las pasadas elecciones nacionales. Para Montealegre, esos resultados deben provocar que la cúpula del PLC admita a la Unidad de Fuerzas Democráticas.
“Esa arrogancia y esa prepotencia (del PLC) es lo que nos ha llevado adonde estamos”, advirtió Montealegre al referirse al retorno de Ortega a la Presidencia.
DIVISIÓN BENEFICIA AL FSLN
El diputado por el PLC, Oscar Moncada, no vaciló en decir que de no unificarse los liberales, el FSLN vencerá cómodamente en las urnas en 2008.
“Si vamos a ir unidos es por una simple y sencilla razón, nosotros sabemos y estamos totalmente seguros, sin ningún margen de equivocación, que unidos nosotros ganamos cien alcaldías como mínimo y que desunidos cada uno va a ganar 15 alcaldías, ya sería excesivamente una estupidez no hacer unión”, dijo Moncada.
EL PELIGRO
En 2004, el FSLN ganó más de ochenta alcaldías en las elecciones municipales, con sus opositores divididos. En 2006 ocurrió la misma historia y Ortega ganó la presidencia.
Ahora el mandatario impulsa reformas constitucionales y, según Montealegre, de ganar el FSLN en 2008, la máxima dirigencia de otras fuerzas partidarias se verán tentadas a “pactar” con Ortega la reelección presidencial sucesiva.
“Si el FSLN gana noventa alcaldías en el 2008, lo que va a pasar es que no habrá elecciones presidenciales (2011)”, sostuvo Montealegre.