El sueño de la abuelita de las siamesas Yurelia y Fiorella, quien se las ha imaginado caminando separadas e intentando hacer travesuras, podría hacerse realidad si resulta exitosa la cirugía que un grupo de médicos realizará hoy en Estados Unidos para apartarles los órganos que comparten.
A las nueve de la mañana, hora de Nicaragua, seis especialistas del hospital de niños Lucile Packard, de California, iniciarán la cirugía que podría durar doce horas o más, para separarles la piel del pecho y el abdomen que las une, el hígado y la válvula derecha del corazón.
El cirujano costarricense Carlos Esquivel informó que las niñas tienen su propio hígado pero están unidos por el medio, una noticia reveladora pues desde que nacieron, lo que se manejaba era que las pequeñas sólo tenían uno y que ambas lo compartían. Esquivel será el encargado de separar los hígados.
Yurelia y Fiorella llegan a este momento luego de múltiples análisis que les realizaron en Costa Rica y Estados Unidos, además de especularse sobre la fecha exacta de su separación.
PADRES HUMILDES
Sus padres son María Arias y José Luis Rocha, una pareja humilde originaria de Granada, Nicaragua, que antes habitaban en humilde rancho ubicado en León XIII, un barrio de la capital costarricense.
Ellas nacieron mediante cesárea el 30 de agosto del 2005 en el Hospital México, de Costa Rica.
Yurelia y Fiorella fueron detectadas cuando tenían 14 semanas de gestación, por el médico colombiano Daniel Díaz, mientras su madre se hacía chequeos de control prenatal en el puesto de salud de León XIII, en esta capital.
Las especulaciones sobre su separación iniciaron días antes de su nacimiento, pues los primeros exámenes indicaron que no compartían órganos vitales. En ese entonces, doctores del Hospital Nacional de Niños pronosticaron que la cirugía podría ser cuando ellas cumplieran seis meses.
FUNDACIÓN LAS AYUDA
No obstante, el pronóstico varió cuando nacieron, pues los médicos detectaron que compartían la válvula derecha y el hígado estaba unido.
En el 2006 la fundación Mending Kids Internacional hizo contacto con sus padres y desde entonces les ayudan en el proceso de separación.
Con apoyo de esa fundación, Yurelia y Fiorella viajaron por primera vez a Estados Unidos junto a su madre en mayo de 2006, para ser evaluadas en el hospital de Los Ángeles, Cedars-Sinai.
Por segunda vez viajaron a finales de julio de este año, pero al Lucile Packard, donde intentarán separarlas hoy, pero antes cumplieron un proceso de aumento de piel por la parte donde están unidas, para facilitar su reconstrucción luego de la cirugía.