Los suelos son usados sin control
Más del ochenta por ciento del suelo de Madriz, un departamento de nueve municipios al Norte del país, está siendo utilizado para la ganadería, a pesar de que su vocación es meramente forestal.
El desorden de la utilización del suelo también se extiende a Matagalpa, donde la falta de planificación territorial ha permitido que las casas se construyan luego de despalar áreas verdes.
Managua tampoco se queda atrás, porque debido a su mala planificación territorial, está en riesgo de inundarse completamente.
Juan Salvador Méndez, asesor de la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic) indicó que la no regulación territorial en los municipios no sólo provoca daños ecológicos, si no abandono de zonas a la depredación, dificultad para controlar las fronteras terrestres y marinas y hasta conflicto entre las entidades de derecho público.
“Lo más grave, a lo inmediato, es que el uso desordenado en el territorio deja vulnerable a las poblaciones ante las inundaciones y deslizamientos en los territorios”, indicó el asesor de Amunic, una de las entidades que puja por la aprobación de la Ley de ordenamiento territorial.
Hasta el momento, la propuesta de dicha ley ya fue dictaminada por la Comisión de Población, Desarrollo y Municipios de la Asamblea Nacional, y ya entró al proceso de consulta con la sociedad civil.
LO QUE DICE LA PROPUESTA
De acuerdo al documento de propuesta de Ley de ordenamiento territorial, se debe promover la creación de una estrategia que sería ejecutada por los propios municipios y, que permitiría definir cuál va a ser el plan de crecimiento y de desarrollo económico interno.
La ley también pretende exigir la formación de una instancia nacional en materia de ordenamiento.
Francisco Valenzuela, presidente de la Comisión de Población, Desarrollo y Municipios, indicó que la ley será aprobada en el primer semestre del próximo año.
El diputado sandinista indicó que la propuesta de ley es “materia fértil” para el desarrollo.
Entre las justificaciones de la ley se menciona que “la desarticulación territorial de la economía, en la que los centros de producción se encuentran lejos y mal conectados con los de procesamiento y almacenamiento, se traduce a su vez en una baja tasa de crecimiento de la productividad.