Un punto borroso en el cielo, cerca del grupo de estrellas conocidas como Las Siete Cabritas, puede verse por las noches. Se trata del cometa Holmes, que atraviesa una rara experiencia entre los de su tipo.
El cometa Holmes regresaba de su “visita” al Sol, cuando de repente explotó. Esto sólo había ocurrido una vez, en 1892. Era el mismo cometa, y eso permitió que el astrónomo Edwin Holmes lo descubriera. De ahí su nombre.
Jaime Incer Barquero, quien advirtió que el fenómeno se observa cerca de la pléyades de Las Siete Cabritas, confirmó que no hay indicios de que otro cometa haya explotado.
Pero el misterio no termina ahí. Según Incer Barquero, normalmente los cometas tienen esta apariencia cuando se acercan al Sol, porque el calor los hincha, pero en este caso fue la explosión interna la que le dio esa apariencia, al crear una especie de atmósfera que lo envuelve, por la nube de polvo que se levantó.
Esa nube es tan grande, que se ha podido ver del tamaño de un tercio de la Luna Llena, a pesar de que se encuentra más lejos del Sol que el planeta Marte, a 250 millones de kilómetros de la Tierra.
Según los reportes emitidos por los científicos que estudian el cosmos, el cometa Holmes explotó el 23 de octubre pasado. Incer Barquero explicó que antes del “accidente” sólo podía observarse con telescopios, pero ahora puede verse a simple vista.
Los especialistas informaron que el cometa actualmente tiene un brillo de magnitud 2.6, lo que significa que la explosión hizo aumentar su brillo medio millón de veces.
Otra característica del Holmes es que no se le observa su cola. Se cree que esto se debe a que está prácticamente de espaldas a la Tierra.
CON LA MIRADA AL CIELO
La Asociación Nicaragüense de Aficionados a la Astronomía, que preside Incer Barquero, observará y estudiará el cometa Holmes la noche de hoy en el Colegio Pierre y Marie Curie.
La Asociación aprovechará el evento para planificar el Curso Básico de Astronomía, que ofrecerá en enero de 2008.