La realización del V Concasida en Nicaragua dejó como premisa principal la urgencia de realizar una campaña de prevención masiva, que incluya una eficiente educación sexual en los niveles de educación primaria y secundaria, para evitar el incremento del VIH-Sida en Centroamérica.
El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) estima que en la región existen unas 208,600 personas con el virus. En el país hay unas 3,000 personas con el virus, aunque esta cifra podría elevarse a los 20,000 casos por el subregistro existente.
“Hay que reforzar el tema del acceso al tratamiento, pero sobre todo el tema de la prevención, las escuelas deben de jugar un papel importante, los maestros pueden salvar vidas de los que no están infectados”, dijo César Núñez, director del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA).
El funcionario indicó que en actividades como la celebrada en Nicaragua no se acostumbra a firmar acuerdos, lo que se hace es una evaluación de los avances y retrocesos sobre el abordaje del tema y por eso sus recomendaciones.
Durante el Concasida se abordaron temas sobre tratamiento, derechos humanos, estigma y discriminación, género, diversidad sexual, nutrición y VIH.
Para el doctor Leonel Argüello, director ejecutivo del Centro de Estudios y Promoción Social (CEPS), una de las ganancias que dejó el evento fue el intercambio de experiencias con el resto de países de Centro América, sobre programas médicos y de otra índole que ayudan a prevenir la expansión de la enfermedad y el tratamiento a los afectados.
“ Lo que queda es saber cuál va a ser el rol del gobierno nicaragüense frente a esta pandemia, conocer si vamos a trabajar con la sociedad civil, con la población en general, porque el sida es un problema de desarrollo, o si vamos a seguir digamos toreando al sida en vez de agarrarlo de los cuernos y para eso hay que juntarnos todos, sociedad civil, gobierno, iglesias”, dijo Argüello.
La representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Socorro Gross, concuerda con las declaraciones de Núñez y Argüello. Sin embargo, estima que también se debe trabajar en temas como la discriminación y el acceso a información y tratamiento de grupos vulnerables como las trabajadoras sexuales y quienes viven en lugares alejados.
Gross aseguró que además hace falta, de parte de las autoridades de salud, más y mejores estudios sobre el comportamiento de la epidemia, la que afecta a una buena cantidad de jóvenes.
“Nuestra población joven ha quedado un poco encubierta por la falta de acceso a la prueba, y por la falta también de que la población sea más activa”, añadió la representante de la OPS en el país.
El V Concasida se realizó del 4 al 9 de noviembre y asistieron más de 2,500 personas entre autoridades ministeriales, funcionarios , miembros de organizaciones no gubernamentales, periodistas y población en general.