Al oeste de la Plaza de Sutiaba vivió el cacique Adiact. Símbolo de la resistencia indígena frente a los conquistadores españoles, se le capturó y condujo hasta un árbol de tamarindo, en una de cuyas ramas fue ahorcado. El árbol fue incluido en 1983 en la declaratoria de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional del casco urbano de León.
En Sutiaba nacieron o vivieron una serie de personajes, rescatados por el doctor Nicolás Buitrago Matus en su obra León, la Sombra de Pedrarias y por el doctor Jorge Eduardo Arellano, autor de Héroes sin Fusil. Aunque nacido en Chinandega, el 10 de enero de 1777, Tomás Ruiz, conocido como “el padre-indio”, es uno de los próceres olvidados de nuestra independencia.
Hijo de indígenas chorotegas, estuvo relacionado con el poblado de Sutiaba. Realizó estudios en el Colegio Seminario San Ramón y en Guatemala, donde logró los títulos de bachiller en Filosofía y Leyes. En 1801 fue ordenado sacerdote por el obispo José Antonio de la Huerta y Caso. Es considerado el primer doctor de raza indígena en Centroamérica, según el doctor Arellano. Realizó también estudios en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Impartió clases en la Universidad de León.
Participó en los movimientos independentistas, en 1813 estuvo en la Conjura de Belén, en Guatemala. Capturado fue condenado a cadena perpetua, por varios años permaneció engrillado y encadenado. En 1817 fue indultado, salió libre en 1819 y se trasladó a Ciudad Real, en Chiapas, México. Nunca se volvió a saber de “el padre-indio”.
Rafael Francisco Osejo, nació en Sutiaba en 1794. Hijo de padres mestizos, estudió en el Colegio Seminario San Ramón, donde tuvo de profesor al padre Tomás Ruiz. Se marchó a Costa Rica, en 1814 se le nombró Rector de la Casa de Enseñanza de Santo Tomás. Después de ocupar varios cargos públicos, en 1825 es electo magistrado de la Corte Suprema de Justicia. En 1829 es diputado de la Asamblea de Estado de la que fue presidente. Viajó a Inglaterra y vivió año y medio en Londres.
En 1834 es diputado por Nueva Segovia, en 1836 es diputado federal por León, en 1838 viaja a El Salvador y se le nombra Jefe Político. Se radica en Honduras. Falleció en Comayagua, Honduras, en 1848. La Asamblea Nacional de Costa Rica le otorgó el título de Benemérito de la Patria. Fue tenaz defensor de los derechos de los indios.
Juan Modesto Hernández o Juan Hernández es otro personaje indígena de Sutiaba. Fue luchador independentista, después de 1821 ocupó importantes cargos, entre ellos el de diputado por la Provincia de Nicaragua a la Asamblea Constituyente de Centro América. El historiador Francisco Ortega Arancibia lo identifica como el “sabio indígena”.
Según el doctor Buitrago Matus, otros personajes de Sutiaba fueron los sacerdotes Doroteo Amaya y Tomás Velásquez.
MUSEO DE ARTE SACRO
En la sala principal de la casa cural de Sutiaba está el Museo de Arte Sacro, que lleva el nombre del actual Obispo de la Diócesis, monseñor Bosco Vivas Robelo. Está bajo la responsabilidad del padre Abelardo Toval Ayestas y del señor Luis Somarriba. Debido a la falta de energía eléctrica por la mañana, se abre solamente en la tarde, de lunes a sábado.
A la entrada de la sala en un altar está una imagen de la Virgen de Guadalupe, se calcula tiene 200 años. También están otras imágenes que se cree sean de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María. Cuando el general Francisco Malespín destruyó la ermita de Santiago, una de las imágenes que se salvó fue la del apóstol montado a caballo, que data, según la tradición, de inicios del siglo XVII.
Una bella imagen tallada en madera es la del Cristo que estuvo en el templo de Veracruz, también destruido en 1845 por el general Malespín. Otra imagen que se calcula es del siglo XVIII es la de San Isidro, patrón de los agricultores. Un experto en arte sagrado tiene en el museo de Sutiaba uno de los mayores atractivos que hay en Nicaragua. También este edificio amerita una seria restauración.