El alarmante consumo de crack entre jóvenes y niños de varios barrios de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), que incide en la inseguridad ciudadana, preocupa a diversos sectores de la población que advierten una explosión social si este problema no es abordado a tiempo.
El reverendo y director del Colegio Moravo secundaria, Allan Budier, dijo que por temor a represalias de traficantes, la población no lo denuncia de forma pública, pero lo comentan en las calles y en el ámbito familiar.
De esta manera considera que los blufileños lanzan un S.O.S a las autoridades de Gobierno, a fin de que adopten medidas para solucionar este problema que es causante de delitos como robos, así como de descomposición social y desintegración familiar.
Mencionó el religioso que en esta ciudad, los menores empiezan a consumir droga entre 10 a 12 años e incluso, hay sitios donde es común observar a personas de 75 años en esa adicción.
El problema se agudiza con la poca capacidad de presencia en los barrios que tiene la Policía Nacional, se sabe que para garantizar la seguridad ciudadana sólo hay destinado 20 agentes, lo cual ha sido reconocido por las autoridades policiales locales.
Este sábado, la directora de la Policía Nacional, Primera Comisionada Aminta Granera sostuvo una serie de encuentros con representantes de las Iglesias morava y católica, las autoridades del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, entre otras.
Granera visita la RAAS con el objetivo de revisar las situaciones de las comunidades rurales como Kukra River y Kukra Hill, donde hay poca presencia policial y se registra con frecuencia el robo de ganados.
Por su parte la presidenta de la junta directiva del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, María Lourdes Aguilar, pidió a Granera más policías para la región.
Aguilar dijo que mientras en Bluefields hay 20 agentes para garantizar la seguridad ciudadana, en las comunidades del litoral no hay ninguno.
Granera prometió que a fin de año reforzará este sector con al menos 20 policías más.
Otro pedido fue que los jefes policiales oriundos de la región que fueron trasladados, tras el escándalo del ex jefe antidrogas de Bluefields, Oscar Larrave, dado de baja en meses pasados, sean regresados a esta región.
Algunos de los oficiales que piden su retorno a Bluefields fueron trasladados por presuntos nexos con el narcotráfico y por irregularidades en el ejercicio de sus funciones policiales.
Granera calificó de importante conocer de cerca las expectativas de la población donde además de hacer un contacto con las autoridades locales de Bluefields sostuvo un encuentro interno con los agentes de la delegación de esta ciudad.