EL jefe de la bancada del PLC dice que no hay posibilidades para las reformas constitucionales y el cambio de sistema de Gobierno negociados entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega. Y por primera vez se le oye hablar en un tono fuerte contra el caudillo de su partido. “Está equivocado doctor Alemán”, le dice
1893. José Santos Zelaya llega al Gobierno y realiza profundas reformas progresistas, entre las que destaca la instauración de la educación laica y el desarrollo de proyectos de infraestructura. Pone las bases de un Estado moderno.
1996. Arnoldo Alemán llega al poder. Amasa de forma inescrupulosa más de 250 millones de dólares, por lo que la organización Transparencia Internacional lo coloca entre los 10 presidentes más corruptos del mundo de los últimos 200 años. Fue condenado a 20 años de cárcel por fraude al Estado, pero una alianza en 1999 con Daniel Ortega le libra de pasar sus días en prisión, además de repartirse con Ortega el poder y las instituciones del Estado.
Ambos personajes, Zelaya y Alemán, a pesar de la distancia histórica, convergen en la sede de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista, en el sótano del antiguo Banco de América, en el complejo de la Asamblea Nacional. Ahí están los retratos de Zelaya y Alemán, los caudillos que definen al viejo y al nuevo liberalismo.
Pero a Maximino Rodríguez (Malpaisillo, León, 1961), diputado del PLC, parece enfrentar el liderazgo de Alemán en el liberalismo actual. Sobre todo por las pretensiones del caudillo de perpetuarse en el poder a través de una nueva reforma a la Constitución y un cambio en el sistema de Gobierno, que impulsa con su socio Daniel Ortega.
Rodríguez se ha puesto al frente de una aparente rebelión dentro del liberalismo. Es un hombre de botas vaqueras, ex luchador de la Contra, que cambió el traje de combatiente por el saco y la corbata. Con él ha arrastrado, por el momento, a otros 20 diputados que supuestamente se muestran entusiasmados con las posibilidades de una sacudida dentro del PLC.
Dice que no tiene problemas con Arnoldo Alemán, pero afirma que si continúa con sus pretensiones, las bases del liberalismo podrían pasarle la cuenta, aunque no habla explícitamente de una expulsión del caudillo.
Moreno, recio, de cara fuerte, con cicatrices que revelan su paso por la guerra, y de hablar campechano, Rodríguez afirma que nunca ha sido leal a Alemán, aunque en 1996 dio su apoyo para que el ex presidente participara como el candidato del liberalismo a la Presidencia.
En su despacho no hay imágenes de Alemán. Sólo fotos familiares y de aquellas que recuerdan sus andanzas con la Contra. Trofeos de equitación revelan su pasión por los caballos. Pero lo que más asombra son esos receptores de vigilancia en una esquina de su escritorio, que graban al que entra y sale de la sede de la bancada. ¿Le tendrá miedo a algún espía del caudillo?
Diputado, se habla de una rebeldía dentro del PLC, ¿qué tan cierto es esto?
He dicho que debemos de hacer una revolución institucional y política en Nicaragua. Como sabemos, históricamente los presidentes y los políticos han querido hacer constituciones a su medida. En ese sentido, yo he sido de los que cree que si hay que reformar la Constitución política es para beneficiar al pueblo. Sin embargo, lo que sabemos es que hay personas que saben que nunca van a volver a ser presidentes de la República, pero quieren manejar los hilos políticos desde cualquier lugar...
¿A qué personas se refiere?
A veces confundimos a la institución política con personas. Lo que hemos hablado y escrito los diputados en varios documentos, incluyendo al presidente nacional del partido, Jorge Castillo Quant, el vicepresidente, Wilfredo Navarro; pero es de todos conocidos que hay personas en el mismo partido que están interesadas en entrar de lleno en un cambio de sistema, como dicen ellos mismos de cola de furgón de Daniel Ortega.
Se refiere al ex presidente Arnoldo Alemán
El doctor Alemán está interesado. El lunes de la última semana del CEN, continuó con su cabildeo a fin de que el partido se enrumbe en una situación de ese tipo. Sin embargo yo soy de los que creo que cualquier organización política que pacte o haga alguna componenda con el Frente Sandinista se va a suicidar políticamente. Creemos que el Partido Liberal tiene historia, y no podemos simple y llanamente por intereses personales fundir una organización como este partido, en el que la gran mayoría de los nicaragüenses tiene esperanzas. Por eso yo he hablado de una revolución en todo el sentido de la palabra, al fin de parar de una vez las pretensiones egoístas, egocentristas de ciertos dirigentes.
¿Hasta dónde puede ser cierta esta rebeldía? ¿Es de verdad una forma de los diputados del PLC de plantarle cara al ex presidente Alemán?
No es una rebeldía de los diputados, es un mandato de la gran convención del Partido Liberal, y nosotros somos producto de un partido, por lo que estamos obligados a cumplir ese mandato de las bases del partido. Aquellos que no quieren hacer caso a las propuestas que han ello las bases del partido tienen dos caminos: o se alinean a las grandes mayorías, que somos los que no queremos entrar en una componenda con el Frente Sandinista, o se afilian directamente al Frente Sandinista. Esos son los dos caminos que existen.
Muchos piensan que esta postura frente a Arnoldo Alemán es una ficción, que al final va a pesar más la lealtad al ex presidente.
La lealtad nuestra es al partido y a Nicaragua. Si al final sólo es Maximino Rodríguez el que va a defender esa posición, entonces sólo seré yo. Quiero decirte que hoy por hoy los diputados que no han firmado el documento (contra las reformas a la Constitución), que son cuatro, me han manifestado personalmente que están de acuerdo en lo que hemos planteado los 21 diputados. Ellos tienen sus razones por las que no firman. Las personas inteligentes dicen que cuando no podés contra tu enemigo, unítele. Aquel legislador que se eche para atrás también se suicida, y yo no me voy a suicidar.
¿Diputado, qué tanto peso tiene el ex presidente Alemán dentro del PLC?
Es un dirigente del partido, pero todo el mundo le ha dicho: “Te estás equivocando”. Yo creo que el doctor Alemán debe entender que está equivocado, pero si no lo entiende, al final... No sé qué va a pasar con él, porque donde va la gente le dice “doctor, por favor, no queremos que usted siga negociando con Daniel Ortega”. Si él sigue insistiendo en esas negociaciones, a mí me daría mucho pesar porque es un hombre que comenzó a fortalecer al liberalismo, fue uno de los mejores presidentes con relación a las obras que se hicieron en todo el territorio nacional...
También está entre los más corruptos del mundo
También tiene muchos errores, pues, pero si él continúa haciendo errores, lo bueno que hizo va a quedar en el olvido. Él tiene que analizar esa situación profundamente. Si él quiere al pueblo de Nicaragua, tiene que estar con el pueblo, y el pueblo dice “no queremos cambio de sistema”.
¿Cuál sería su posición, la de los 21 diputados, si las negociaciones entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega continúan para reformar la Constitución y cambiar el sistema?
Si quieren cambiar el sistema, tienen que cumplir con lo que manda la Constitución, que son los 56 diputados. Hoy por hoy no hay condiciones para hacerlo, entonces no sé de dónde van a tomar esos votos para entrar a una reforma a la Constitución. El diputado que vaya contra las decisiones de la mayoría, posiblemente va a pasar a la historia como un personaje que traiciona el sentimiento del pueblo, y yo personalmente no estoy dispuesto a eso.
¿Pero cómo actuarían si continúan las negociaciones entre ambos líderes?
Si existe esa posibilidad, no pasaría de ser una prédica en el desierto, porque al final los que decidimos somos los diputados. Si los diputados nos mantenemos en la posición de que debemos consultarle al pueblo y que en este momento hay cosas más importantes que debemos trabajar la clase política, como el alza de la comida; si ellos continúan con estas reformas, no va a pasar nada, porque no tienen los votos.
¿Se podría esperar una expulsión de Arnoldo Alemán del PLC?
El mismo doctor Alemán dice que en el PLC no existen expulsiones. Se autoexcluyen. Aquellos que no hacen lo que manda la basta mayoría del partido, tiene que autoexcluirse y tendrá que hacer una tienda a parte, tal vez con el Frente Sandinista.
Entonces como dice usted: ¿cree que el doctor Alemán puede autoexcluirse?
Obviamente... si... no... no... Digamos... Todos los que formamos parte del partido, por una u otra razón podemos autoexcluirnos, dependiendo qué hacés. Vos podés decir “soy líder”, pero si actuás al margen de lo que dicen tus bases no sos líder y posiblemente la gente te va a rechazar. Cualquiera que tenga cinco dedos de frente, buscaría reivindicarse con la gente.
Diputado, ¿existe la posibilidad de que pongan al ex presidente contra la pared y le digan: cambiás o salís?
Ya le hemos dicho. Incluso el presidente del partido me decía que había conversado con el doctor el martes y me dijo que estaba totalmente equivocado...
¿Pero le han hecho este planteamiento que usted menciona de que existe la posibilidad de que salga del partido?
Es que nosotros no sacamos, se autoexcluyen. Él mismo se puede autoexcluir como cualquiera de nosotros. Si nosotros en lugar de estar defendiendo nuestros principios ideológicos como liberales, estamos más bien haciendo comparsa con el Frente Sandinista o nos confabulamos con el Frente Sandinista para hacer cosas meramente personales, vos mismo te vas a excluir. Yo siempre creo que el dirigente debe escuchar a sus bases.
¿Cree que actualmente el ex presidente Alemán le da más beneficios o daños al PLC?
A veces, y tomo las palabras de él, sólo el liberalismo destruye al liberalismo. Hay muchas personas que le hacen más daño estando dentro que fuera del partido. Cada quien tiene que hacerse una auto evaluación, para saber si mis acciones enriquecen a mi organización o más bien la debilitan, porque estar todos los días asociando al PLC con una negociación oscura con el Frente Sandinista, eso no fortalece al partido, lo debilita.
Usted admite que el ex presidente tiene bastante peso dentro del PLC, incluso una gran parte de las bases son arnoldistas...
Es que sería mentiroso al decirte que nadie lo sigue. Cualquier nicaragüense que de alguna u otra manera haya actuado o realizado algún proyecto de cara a la ciudadanía, es una utopía creer que no tiene a nadie. Decir que Arnoldo Alemán no tiene quien lo respalde es una mentira, pero ese respaldo no es suficiente para ganarle a la mayoría, que son los que creemos que debemos reivindicar al partido. No aceptamos que nos digan que somos pactistas. Los que negocian con Ortega lo hacen a título personal.
Dice que no les gusta que los llamen pactistas, pero el PLC no se pronunció en contra de ese amarre entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega y todas las consecuencias que ha tenido, como la repartición de los poderes.
Recordá que muchos son diputados nuevos, otros sí nos pronunciamos. Yo me opuse a aquellas reformas constitucionales. Soy de los que creo que cada persona es responsable de sus propios actos. Yo hablo por mí. Cuando hubo la reforma dije que no era correcta.
¿Diputado, no tiene miedo que al final la maquinaria del PLC, leal a Arnoldo Alemán, termine tragándoselo a usted por su oposición a estas reformas?
(Ríe) No... Ideay... Estamos expuestos a todo... Yo estoy dispuesto a quedarme con el pueblo, aunque sólo quede yo. Si me van a triturar, no importa que me trituren. Si van en contra del pueblo, las consecuencias serán peores para ellos. A mí no me da miedo, porque estoy donde tengo que estar, estoy con los que me eligieron. El partido y sus dirigentes, sin sus bases no son nada.
¿Cree que al final no se van a dar las reformas? ¿No habrá cambio de sistema?
Al menos en el 2007-2008 no veo yo las condiciones. Y si existe esa posibilidad, soy de la idea de que debemos ir a un plebiscito, consultarle a la gente, porque no son reformas simples, estás entrando al fondo de la Constitución. Estás hablando de cambiar el sistema, por eso se requiere que el pueblo se pronuncie.
Ustedes han planteado que se comience a hablar de las reformas después de las elecciones de noviembre de 2008...
Pero a través de un plebiscito...
¿Estarían esperando los resultados de las elecciones para negociar reformas?
Hay que preguntarle al pueblo.
¿Y si hay un paso atrás en su posición actual frente a las reformas, como pasó con la destitución del diputado Alejandro Bolaños. El PLC de cierta manera había negociado con ALN rechazar la destitución y al final de cuenta se echaron atrás?
El PLC nunca se comprometió a ese tipo de cosas. Yo personalmente hablé de la defensa y el respeto a la ley, a la institucionalidad del país. No hablé de personas. Al final el PLC no era abogado de Alejandro. Quien tenía que haber argumentado un montón de cosas jurídicas era su defensor. Además, al Plenario nunca se presentó un documento para votarlo. ALN no tuvo la capacidad para analizar lo que le estaban haciendo. Desde el momento que dijeron: “Nos sujetamos a lo que diga la Corte”. Y la Constitución Política establece que los fallos, las resoluciones de la Corte Suprema son de ineludible cumplimiento. Y si vos no cumplís estás yendo contra ley expresa, entonces un ilícito no se combate con otro ilícito. Y si ALN estaba de acuerdo con que se fuera a la Corte y que iba a respetar lo que dijera la Corte, ya era como se dice, en guerra anunciada no muere soldado. Ellos sabían que en la Corte le iban a pasar la cuenta a Alejandro. Ellos mismos se dejaron dar atol con el dedo. Ese no es un problema del PLC, sino de ALN, que no tiene estrategas jurídicos y políticos para defender a su gente...
Pero cómo defenderlos, diputado, cuando los poderes y jueces responden a intereses mayores, en este caso al Gobierno. Quitarle la diputación a Bolaños Davis fue una pasada de cuenta por destapar un escándalo que involucraba a miembros del FSLN...
De eso estamos claros, y yo he sido duro. El Poder Judicial, con el respeto que se merecen muchos colegas y abogados, deja mucho que desear. La ética no existe. La profesión la olvidaron. Hay judiciales y magistrados que son como sicarios, que fallan por encargo, actúan por encargo. Por eso vos ves cantidades de fallos de los jueces y de la Corte, descabellados, al margen de la ley. A sus amigos le interpretan la ley, pero a sus enemigos se la aplican y van más allá de lo que dice la ley.
¿Y por qué ustedes, los diputados, con la potestad de hacer reformas, no impulsan una reforma de ese tipo, que permita poderes independientes?
Yo te voy a decir por qué: porque en río revuelto, ganancia de pescadores. Si nosotros nos metemos ahora a hacer reformas a la Ley Electoral, a la Constitución, ahí se nos van a meter los que quieren cambiar el sistema para beneficio personal. Por ahora dejemos en “stand by” eso.
¿Y se puede esperar una oposición real durante este mandato? Hasta ahora no se ha visto una oposición fuerte.
Espero que mi partido elabore una estrategia de oposición, que represente a ese 64% que no es representado por Ortega... Si no existe una estrategia de mis dirigentes nacionales, los diputados vamos a elaborar nuestra propia estrategia, concordante con lo que piense el pueblo, las grandes mayorías.
¿Se puede esperar una unidad con ALN?
Todos hablamos de la unidad, pero en eso de la unidad es problema de personas. Es Eduardo Montealegre y el doctor Alemán. Sin esas dos personas posiblemente la unidad ya estuviese dada. Los dos quieren ser generales, quieren ser mariscales...
¿Pero cree que se pueda concretar ese proyecto?
La unidad no creo. De lo que sí se habla es de una alianza de estrategia electorera. Todos quisiéramos la unidad, pero mientras existan esas dos paralelas, no va haber unidad, porque ni uno ni otro es humilde. Cada quien quiere manejar una porción del liberalismo. Por eso en las bases se está dando una unión de hecho, pero no de derecho, porque no queremos correr el riesgo de perder los gobiernos municipales como perdimos la Presidencia.