Pese a que el Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, denunció que hay “métodos perversos” y “amenazas de muerte” entre los mismos militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el diputado Evertz Cárcamo sostuvo ayer que en el partido hay discusiones más fuertes sin mayores consecuencias.
Cárcamo, quien aspira a ganar la candidatura para Alcalde de Managua por el FSLN, declaró que espera que las diferencias entre Marenco y el presidente Daniel Ortega, “hermanos (de lucha) desde hace cuarenta años”, sean temporales.
“Estas son cosas pasajeras, no creo que esto vaya más allá, porque no conviene a nadie y además en el sandinismo se discuten peores cosas, lo que pasa es que ahora se ha discutido en los medios de comunicación, pero hay cosas que se discuten pero a lo interno”, admitió Cárcamo.
El diputado y también ex Vicealcalde de Managua (2001 - 2005), manifestó que en el FSLN “duele” y “hiere profundamente” la pugna interna.
Mientras Marenco habla de amenazas de muerte, el presidente Ortega se refirió el jueves a alcaldes que están en complicidad con los partidos de la derecha.
“Hay discusiones que son fuertes y al final terminamos en consenso todos y al final nadie sale peleado, eso lo mirás hasta en la bancada sandinista”, añadió Cárcamo.
PLC FELIZ Y PREOCUPADO AL MISMO TIEMPO
La crisis pública que vive el FSLN tiene “ feliz” al Partido Liberal Constitucionalista (PLC), pero a la vez preocupado por la posibilidad de que corra la sangre tras las amenazas de muerte.
El diputado Wilfredo Navarro, primer vicepresidente del PLC, aceptó que son los principales beneficiados con la reyerta que sufre Ortega y el FSLN.
“Nosotros estamos felices con esos bochinches en el FSLN, cómo me voy a poner triste”, indicó Navarro en nombre del PLC.
Sin embargo, el legislador recordó que en anteriores ocasiones disidentes del FSLN murieron en circunstancias violentas.
“Hay una pugna de poderes en el FSLN y es el autoritarismo de Ortega el que provoca estas situaciones, lo grave y lo peligroso es que ya sabemos cómo se arreglan las disidencias en el FSLN: con violencia, con atentados, con muerte”, explicó Navarro.
El diputado se refería a la muerte de Carlos Guadamuz, un ex militante sandinista que se convirtió en uno de los más férreos críticos de Ortega y murió al salir de un canal de televisión a manos de otro militante sandinista.
“Ya ves que al pobre Nicho (Dionisio Marenco), que apenas se le está rebelando a Daniel Ortega, ya lo amenazaron de muerte y por la simple razón de que le querían poner una cuña (Vicealcalde)”, agregó Navarro.
Marenco rechazó como Vicealcalde de Managua a Edgardo Cuarezma, quien gozaba de la bendición de Ortega y su esposa, Rosario Murillo.