El Alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, señaló públicamente a la primera dama, Rosario Murillo, de conspirar en su contra, al reunir en la Secretaría General del Frente Sandinista a los concejales capitalinos de ese partido para “instruirles” que debían elegir al concejal Edgardo Cuarezma como nuevo vicealcalde de la capital.
Cuarezma fue derrotado y Felipe Neri Leiva Orochena, concejal sandinista propuesto por Marenco, resultó ganador con 12 de los 19 votos de los concejales de Managua.
Marenco confirmó que durante la reunión previa a la elección del vicealcalde, ocurrida en la noche del miércoles pasado, “ella (Murillo) cabildeó ahí y dijo que yo era traidor, que estábamos traicionando al Frente y que había que votar por el señor Edgardo Cuarezma”.
Eso, a su juicio, es “un acto desleal, porque yo soy miembro de este Concejo municipal y debería haber sido invitado a esa reunión”.
“Fue hecho a mis espaldas, en un proceso de conspiración”, dijo Marenco.
En tono retador, Marenco dijo: “a mí nadie me puede purgar del Frente”, en clara alusión a las intenciones de Murillo de marginarlo del sandinismo.
Los medios oficialistas del Frente Sandinista de Liberación Nacional empezaron a tildar a Marenco de “traidor”, por supuestas órdenes de Murillo, una de las personas más influyentes en el Gobierno sandinista.
“Los trabajadores (de los medios oficialistas) me han llamado y me han dicho que son órdenes superiores que les ha dado la señora Murillo. Lo siento muchísimo por ella, porque está completamente equivocada y le está haciendo mucho daño al FSLN”, dijo.
CONFIRMAN AMENAZAS
Durante una improvisada conferencia de prensa, el nuevo vicealcalde confirmó haber sido víctima de amenazas que pretendían dejarlo fuera de la contienda municipal realizada el jueves pasado.
“Hubo alguna persona que hizo eso (amenazarlo). Pero, no es así como se arreglan las cosas”, confirmó Leiva Orochena, quien además dijo desconocer quién había sido el autor de las amenazas.
El vicealcalde admitió que ya está aplicando medidas de protección para su familia.
Marenco describió que el jueves pasado, día de la elección del nuevo vicealcalde, dos personas llegaron a la casa de Orochena y amenazaron a su esposa y a su pequeña hija, quienes fueron perseguidas hasta el colegio donde estudia la menor.
“Eso fue lo que a mí me enardeció. Y lo quiero decir con toda la palabra, me arrechó. Porque una cosa es el problema conmigo o con él (Leiva Orochena) y otra cosa es con sus familiares, con niños. Eso para mí no es sandinismo. Eso es un acto cobarde, maleante, mafioso y lo reprocho aquí, a donde sea y aunque me cueste la vida”, dijo.
Marenco ya había denunciado el uso de “métodos perversos” y serias amenazas realizadas por y entre los mismos sandinistas, a raíz de la elección del nuevo vicealcalde de Managua.
CONTRA CUAREZMA
A las declaraciones hechas por el vicealcalde, de casos de corrupción cometidos por el concejal sandinista Edgardo Cuarezma, se sumaron acusaciones similares hechas por Marenco.
“El señor Cuarezma era el lugarteniente de (q.e.p.d.) Herty Lewites, con Herty Lewites hubo muchos problemas, el señor Cuarezma tuvo muchos problemas”, dijo Marenco.
A juicio del funcionario, es “incomprensible” que Cuarezma fuera seleccionado por Murillo, si “era el brazo derecho de Herty Lewites, que en su momento dijeron que era traidor, y ahora el ayudante del traidor es el jefe, candidato oficial del Frente Sandinista”.
Supuestamente nueve de los diez concejales sandinistas estaban en contra de la candidatura de Cuarezma, y al final sólo seis le dieron el voto.
Cuarezma promovió hace meses la destitución de Marenco cuando este criticó a Ortega por la destrucción de la fuente musical en la Plaza de la República.