La movilización en Venezuela a favor y en contra de una reforma constitucional de corte socialista que será sometida a referendo en diciembre, dio un giro tras los incidentes del miércoles en la Universidad Central, entre llamados del gobierno y opositores a evitar la violencia.
Con distintos tonos, la Iglesia católica, los rectores y estudiantes de las universidades y el parlamento coincidieron este viernes en deplorar la violencia callejera, mientras se preparan grandes marchas de los partidos que propugnan el No a la reforma hoy sábado y el oficialismo la próxima semana.
“Es preciso evitar los enfrentamientos violentos entre los venezolanos”, indicó este viernes en un comunicado la Conferencia Episcopal, dos días después de los incidentes en la universidad que dejaron nueve heridos, tres de ellos por bala.
Las protestas “no se deben satanizar dándoles a priori connotación de conspiración desestabilizadora”, indicaron los prelados.
“Están buscando un muerto de ellos mismos, porque no tienen escrúpulos para matar a uno de los que lo apoyan y después generar en el país y al mundo una matriz de opinión que es el Gobierno el asesino”, dijo la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores.
La titular del Poder Legislativo culpó a algunos medios de comunicación críticos del Gobierno de promover la violencia y agregó que “es bueno preguntar a quién beneficia la violencia, a quién beneficia que haya heridos y muertos”.
PRESIONES A CHÁVEZ
El pleno del Congreso unicameral exhortó el jueves al Ministerio Público a “abrir una investigación y establecer responsabilidades sobre los hechos de violencia ocurridos en las universidades del país”.
El parlamento, controlado por el oficialismo, acordó convocar un encuentro con las autoridades universitarias y los estudiantes “tanto los que apoyan al proceso revolucionario como los que defienden el N0 ante la reforma constitucional”.
Los rectores de las universidades del país celebraron ayer una reunión con el Ministro del Interior, Pedro Carreño, para examinar las agresiones entre los estudiantes que hacen campaña por el Sí y por el No.
El sacerdote jesuita Luis Ugalde, rector de la Universidad Católica Andrés Bello, se comprometió a impedir hechos de violencia y armas de fuego dentro de su universidad, y llamó al Gobierno y a los opositores a “construir un país inclusivo”.