Las perspectivas de crecimiento de Latinoamérica para el 2008 podrían caer en dos por ciento si se registra una recesión o una contracción del crédito en Estados Unidos, advirtió ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un informe sobre el futuro económico del subcontinente.
“Hemos hallado que en caso de grandes choques, América Latina sigue fuertemente relacionada con el ambiente externo”, explicó Anoop Singh, el director del Fondo para el Hemisferio Occidental.
“Si tenemos un choque combinado que afecta la economía estadounidense y rebaja el crecimiento a menos de lo que hemos previsto (1.9 por ciento en 2008) y una mayor contracción de mercados de capitales (...), entonces la predicción para América Latina podría caer hasta un dos por ciento” en 2008, alertó Anoop Singh, director del Fondo para las Américas.
En sus recientes previsiones para 2008 publicadas en octubre, el FMI previó un “crecimiento robusto” de 4.25 para la región en 2008, en parte por haber demostrado que podía resistir a la desaceleración de la economía de Estados Unidos y los efectos de la crisis del mercado hipotecario de alto riesgo, que ha provocado un atraso en el pago de los préstamos de viviendas.
Pero, si la economía de Estados Unidos entra en una recesión, las proyecciones para Latinoamérica bajarían al 2.25 por ciento.
El FMI llamó a la región a vigilar el gasto público, el comportamiento de los precios internacionales del petróleo y la inflación, es decir el alza generalizada de los precios.
“Los gastos necesitan ser más equilibrados con relación a las necesidades sociales y de infraestructura”, comentó Singh.
En cuanto al precio del barril de petróleo, que se acerca a los 100 dólares, debería tener un impacto diferente según, si el país es productor o no, según el FMI.
“Pero si el alza del crudo afecta el crecimiento mundial, entonces sí tendría repercusiones sobre la economía latinoamericana”, explicó Caroline Atkinson, que dirigió el informe del FMI.
NICARAGUA EN EL CAMINO
En Nicaragua los economistas Sergio Santamaría y René Vallecillo reafirmaron que una posible recesión de la economía de Estados Unidos, afectaría el crecimiento de Nicaragua. Pero a ello sumaron los efectos de las recientes lluvias en Occidente, el Norte y el paso del huracán Félix en el Caribe Norte.
Indicaron que el flujo de remesas desde Estados Unidos, que este año llegará a poco más de 700 millones de dólares según las estimaciones oficiales, podría verse afectado.
Para Santamaría “la crisis inmobiliaria que actualmente enfrenta Estados Unidos está afectando directamente a los nicaragüenses, porque parte de nuestra mano de obra en ese país está vinculado precisamente a la construcción”.
“Estados Unidos es el mercado más grande del mundo y si es mercado se contrae, nuestro cuerpo exportable va a tener un efecto negativo”, estimó entre tanto Vallecillo.
En agosto pasado el Banco Central de Nicaragua (BCN) rebajó de 4.2 a entre 3.5 y 3.7 por ciento el crecimiento de la economía este año, pero que para los economistas estaría más cercano al tres por ciento o incluso menor.