Miguel Cotto sólo sabe pelear de una manera: siempre hacia adelante y sin andar con bailes sobre el cuadrilátero.
El púgil puertorriqueño tiene la misma receta para su combate de esta noche contra Shane Mosley en el Madison Square Garden de Nueva York, donde defenderá su corona del peso welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
“A la gente le gusta que ataque a mis oponentes. Así peleo”, dijo Cotto. “Así todos disfrutan de la pelea. Siempre voy a hacerlo así”, añade.
“Voy a seguir presionándolos. Ese es mi estilo, esa es mi presión. Y si él puede aguantar la presión, bien por él. Pero si no puede, entonces yo seré el ganador”, agregó.
Ese estilo le ha valido a Cotto estar involucrado en varias batallas campales, en las que muchas veces recibe su buena cuota de golpes.
Su última pelea fue en el mismo escenario contra Zab Judah, un combate repleto de golpes de parte, y parte en el que Cotto terminó con una cortadura.
“Todos los boxeadores van a recibir golpes en el ring, todos van a ser lastimados en algún momento durante una pelea”, señaló el boricua, invicto en 30 peleas, con 25 triunfos antes del límite.
“La pregunta es qué vas a hacer al respecto. Vas a contestar o te vas a caer?”, indicó. “Creo que he contestado cada vez que he sido lastimado en el cuadrilátero”.
Señaló que ahora depende de Mosley demostrar que podrá aguantar sus poderosos golpes.
“La pregunta que les tengo es qué le pasará a Shane Mosley cuando sea lastimado en el ring. Responderá? Yo sé que yo lo he hecho”, finalizó.