La explosión de dos transformadores, propiedad de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), instalados en el complejo judicial de Rivas, provocó la suspensión de labores en este lugar, desde el pasado martes; este miércoles sólo se trabajó parcialmente y en muchos casos se tuvo que improvisar salas judiciales en donde funcionan las oficinas de administración de los juzgados.
La atención al público quedó suspendida y más de 70 trabajadores de este lugar decidieron no ingresar a sus recintos por temor a que se produjeran situaciones más graves. Manuel Arévalo Ramos, administrador de los juzgados de Rivas, comentó que el incidente se produjo luego de una subida brusca de energía.
“El martes como a las 2:30 p.m. la energía vino baja, luego a las 2:45 p.m. se elevó demasiado y esto hizo que se produjeran dos cortocircuitos del banco de transformadores y como son de la Corte tenemos que repararlos, ellos (Dissur) no meten mano…se dañaron dos computadoras, y el cableado del complejo ya dio la talla, no aguanta más, ya dio su vida útil”, comentó Arévalo.
El martes pasado por la tarde, tras la explosión de estos transformadores, todos los trabajadores corrieron precisados hacia la salida. “Parecían triquitraques los transformadores y había humo por donde quiera, yo di la orden que salieran en carrera porque se podía incendiar el cableado que está entre el zinc y cielo raso”, dijo Arévalo.
Comentó que “los trabajadores están atemorizados y con razón no van a subir, se habló con la magistrada Alba Luz Ramos y apoyó la decisión de los trabajadores a que primero reparen eso, den un diagnóstico y ver las posibilidades que se cambie el cableado más seguro”.
TRABAJO PARCIAL
La oficina administrativa del juzgado de Rivas (ubicada aparte del complejo judicial) funcionó el miércoles como sala de Distrito Penal, pues se inició un proceso judicial que no podía detenerse.
“Hoy parcialmente sólo se están recibiendo escritos, Distrito Penal prestó el local de la administración para poder realizar un juicio que está programado con fechas fatales y sólo se trabaja parcialmente con mucho temor y cuidado”, dijo Arévalo.
El funcionario comentó que esperaban que la situación se solucionara lo más pronto posible y “que se hiciera una evaluación si se puede o no trabajar para hablar con los trabajadores que tienen temor…la meta de todos los jueces y trabajadores es que salgamos de este lugar”.