La inversión turística en la ciudad de León sigue creciendo en busca de cumplir con la demanda de los visitantes que a diario llegan a esta localidad. Sin embargo, todavía se necesita más inversión en conjunto con mayor promoción de la ciudad y sus destinos turísticos.
Miriam Saborío es propietaria de la Posada Doña Blanca que se encuentra en categoría de tres estrellas y cuenta con seis habitaciones. Este es uno de los nuevos hoteles que abrió sus puertas este año en la ciudad.
EMPRESARIOS AUNAN ESFUERZOS
Saborío relató que ella junto con su prima María José López de Cross formaron una sociedad para hacer esta inversión y dar a los visitantes la oportunidad de alojarse en una típica casa colonial.
La Posada Doña Blanca se encuentra una cuadra al norte del edificio central de la UNAN-León, sólo en esa calle hay cuatro nuevos hospedajes, los otros tres son: El Cedro, el hotel Enrique III y el hotel La Perla que funciona donde antes estaba el Colonial.
Valeska Granera, asistente de gerencia de La Perla, explica que se hizo una remodelación del local, que ahora cuenta con 15 habitaciones, además brindan el servicio de restaurante.
En la ciudad de León la mayor parte de los inversionistas son nacionales, aunque algunos, como La Perla, es inversión extranjera.
La responsable de la oficina de Información Turística de León, Dania Hernández, indica que este año surgieron seis nuevos hospedajes, juntos tienen capacidad para alojar a más de cien personas, pero se requiere de más.
COOPERATIVA DE ALOJAMIENTO
Este año también nació una cooperativa de alojamiento integrada por diez propietarios de viviendas que se dedican a alquilar cuartos a estudiantes universitarios de otros departamentos.
María de Jesús Delgado, de la Alcaldía de León, explica que la cooperativa contó con el apoyo del hermanamiento de Hamburgo, con el propósito de ofrecer a los dueños de casas oportunidades durante la temporada que no hay estudiantes, como diciembre y enero, y en esos meses ellos pueden alquilarle a extranjeros.
Para esto el proyecto les acondicionó un cuarto con cama, abanico, mesa de noche, entre otros recursos que darán una mejor atención.
El proyecto también pretende que las casas coloniales no sean vendidas a extranjeros, para preservar ese toque mágico que tiene la ciudad con su arquitectura.