En una desesperada búsqueda de respaldo para instaurar en Nicaragua la reelección presidencial sucesiva para Daniel Ortega, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) dejó claro ayer que sin reformas constitucionales no habrá nuevo Código Penal ni libertad definitiva para Arnoldo Alemán, el ex mandatario condenado a veinte años de prisión por fraude al Estado y lavado de dinero.
La bancada del FSLN no hizo quórum ayer en el parlamento e impidió que se celebrara una sesión ordinaria. Las bancadas, que no lograron reunir 47 votos para abrir sesión.
Miembros del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN- PC) y Movimiento Renovador Sandinista (MRS), calificaron como “un chantaje” la acción del FSLN, cuyos representantes negaron las acusaciones.
CRISIS POR REFORMAS
“El tema de las reformas constitucionales está abriendo una nueva crisis en el país, lo que es lamentable, porque el Presidente (Daniel Ortega) y todo el mundo deberían pensar en función de los problemas de la gente, porque hay desesperación”, advirtió la representante por el MRS, Mónica Baltodano.
Los cuatro directivos que tienen la ALN-PC y el PLC exigirán en la próxima reunión de junta directiva, que en la siguiente sesión ordinaria se discuta el nuevo Código Penal, al cual le faltan pocos artículos para ser aprobado por completo.
De no acceder los directivos del FSLN, podría surgir una solicitud de destitución.
ALEMÁN MAL PARADO
Una vez que entre en vigencia el Código Penal, Alemán podría lograr su libertad definitiva en cuestión de meses, alegando buen comportamiento, que ya cumplió más de la mitad de su condena y que sufre enfermedades crónicas.
Pero a cambio de tales privilegios, el FSLN exige aprobar unas reformas que son rechazadas por la mayoría de la bancada del PLC y por las bancadas de ALN y MRS.
“Yo le pregunté al presidente de la Asamblea (René Núñez), por qué los diputados sandinistas estaban yéndose y él me dijo: ‘es una decisión política que no se sesione’, entonces eso es un mecanismo de chantaje a los liberales y una reacción porque estamos en contra de las reformas constitucionales”, aseguró Wilfredo Navarro, primer secretario de la directiva legislativa.
Núñez suspendió la sesión a la 10:37 a.m., alegando que no había quórum.
El presidente del parlamento abandonó de inmediato el hemiciclo, ordenó apagar la pizarra electrónica, que no se entregaran las tarjetas de registro a los diputados y que el canal parlamentario no transmitiera lo que sucedía.
Los diputados José Pallais y María Eugenia Sequeira dijeron que la acción es ilegal, porque Núñez nunca se registró y tampoco solicitó al primer secretario confirmar quórum, como manda la Ley Orgánica del Poder Legislativo.
Los diputados de las bancadas de la ALN-PC, PLC y MRS se mantuvieron en el plenario tras el retiro de Núñez, pero no lograron nunca reunir los 47 y por lo tanto no abrieron sesión.