La XVII Cumbre Iberoamericana abrió sus puertas ayer en Santiago, con una agenda que enfatiza en la urgencia de ampliar la protección social y en la necesidad de impuestos para financiarla, mientras que encuentros paralelos tratarán algunos problemas puntuales.
La Cumbre fue inaugurada formalmente poco antes de las 21:00 hora local (06:00 p.m. hora de Nicaragua) con un discurso del secretario general iberoamericano, el uruguayo Enrique Iglesias.
En el día se realizó la reunión de cancilleres, en cuya apertura el ministro anfitrión, Alejandro Foxley, dejó claro que el tema de la protección social marcaría la tónica de las discusiones de los 22 países, 19 de América Latina más España, Portugal y Andorra.
Foxley también recalcó que para hacer efectivo este discurso se necesita de un “Estado fuerte y musculoso” y por ello planteó la necesidad de contar con más recursos a través de la modificación de los sistemas impositivos.
En el borrador del acuerdo que firmarán los presidentes el sábado, se contempla la implementación de reformas tributarias para que los Estados dispongan de los recursos propios necesarios para implementar esas políticas, fortaleciendo para ello la administración pública y trabajando contra el fraude y la evasión.
Según Foxley, estudios señalan que en la región hay países con una carga tributaria sensiblemente menor a lo que corresponde a su nivel de desarrollo.
Mientras los cancilleres se reunían, los mandatarios llegaban a Santiago, donde se espera en la madrugada del viernes al presidente venezolano Hugo Chávez, quien en los últimos años ha adquirido un liderazgo en la región y que es resistido por algunos de sus homólogos.
COMIENZA CITA PARALELA
La “Cumbre de los Pueblos”, paralela a la Cumbre Iberoamericana, comenzó también ayer en Santiago con intensos debates sobre temas sociales, de género, medio ambiente, económicos y culturales.
La Cumbre fue inaugurada por Carlos Margotta, rector de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (Arcis), en cuya sede se realiza la cita alternativa que congrega a cientos de delegados de la mayoría de los países de la región.
Margotta se refirió a la importancia del encuentro, que pretende consolidar una plataforma de demandas populares.