La comunidad indígena de El Viejo, que tradicionalmente organiza en noviembre el periplo de la Virgen del Hato a El Viejo, volvió a subir el tono de sus diferencias, ahora concentradas en la fecha del regreso de la imagen al pueblo.
Según el presidente de la casta, Cristóbal Moreno Pomares, la romería se inicia este 10 de noviembre y los tradicionales velorios se desarrollarán el 15 en la comarca Santo Tomás, al día siguiente en la comarca El Bejuco, el tercero en la finca Toro Blanco y el tope el domingo en El Viejo.
Según Juan Palma, ex directivo de la comunidad, Moreno, quien preside la junta directiva actual , es apoyado por el alcalde sandinista German Muñoz, de quien se dice oxigena la división porque además de no ser ciudadano viejano, sino del Norte de Chinandega, se le suma que es de otra denominación religiosa.
El problema se centra en que dentro de la comunidad hay un grupo fuerte que asegura que la Virgen inicia su romería el 21 de noviembre y el tope se realizaría el 25.
La tradición señala que las actividades se inician el tercer domingo. Ninguno de los grupos pudo asegurar que si ese tercer domingo es la entrada de la imagen al pueblo o el inicio de las actividades y en esa discusión no llegan a ningún acuerdo.
“No dejaremos salir a la Virgen de su hacienda”, señala el grupo que posee los libros, el sello y la corona de la Virgen.
En los archivos de la Policía se registran denuncias por lesiones, hurto de la imagen de la Virgen y violencia callejera, ocurrida hace unos seis días.
La posición de Pomares es que están actuando con legalidad. “Ya se conformaron los fajines (trabajos culturales de limpieza) y a pesar que no me han dejado trabajar, la Virgen entra el domingo 18”, quien destaca que si hay derramamiento de sangre, como se rumora, “será porque ellos (el otro bando) no quieren cargar el tambor, sino que agarrar los riales”.
“Si el tope se realiza el 18, el domingo 25 entraremos con la estampa de la Virgen del Hato y vamos a ver quién tiene más pueblo”, opinó Juan Palma.
Monseñor Rodrigo Urbina, cura párroco del Santuario Nacional, nos remitió a consultar con la casta indígena.