Un grupo de habitantes del barrio 19 de Julio botaron la malla de protección y rompieron un vidrio de la sede, en Carretera Norte, de la distribuidora de energía Unión Fenosa, en reclamo porque les está cobrando el servicio eléctrico.
Los pobladores aprovecharon las negociaciones que mantenían los comerciantes del Mercado Oriental con representantes de Unión Fenosa, para descargar su descontento con la transnacional española.
El resultado fueron daños a la propiedad y, además, el niño Oscar Canales se hirió una mano mientras con una piedra golpeaba una puerta de vidrio, aunque sus acompañantes afirmaron que fue agredido por un vigilante de la compañía.
Al final, Unión Fenosa y los comerciantes terminaron firmando un acuerdo similar a otros anteriores.
El mismo consiste en que los comerciantes abonarán a la deuda iniciando con el pago del mes de septiembre.
A cambio, Unión Fenosa les restablecerá el servicio de energía, de 10:00 a.m. a 3:00 p.m.
Una comisión de ambos bandos se reunirá cada semana para ver el cumplimiento de los compromisos.
Si los 8,200 comerciantes pagan la deuda de 49,774,928 de córdobas en los próximos 12 meses, el resto les será condonado, es decir, el 50 por ciento.
El gerente de Comunicaciones de Unión Fenosa, Jorge Katín, dijo que la mayor preocupación es que el 70 por ciento del total de la deuda está concentrado en 100 grandes comerciantes, “que tienen casinos y tiendas de dos pisos con aire acondicionado”.
Katín dijo que Fenosa está dispuesta a negociar los 2.5 millones de córdobas que le deben en el barrio 19 de Julio, pero que ahí no hay ningún tipo de organización.
FIN DE APAGONES VA
Asimismo, Unión Fenosa confirmó que los apagones podrían desaparecer a partir de las próximas semanas, de acuerdo a los planes del Ministerio de Energía y Minas.
Actualmente el déficit energético bajó de 80 megavatios, a 70 megavatios.
Los cálculos son de aprovechar los 60 megavatios que generan los ingenios azucareros, y se recuperen algunas plantas generadoras que todavía están bajo mantenimiento.