Dos módulos de maquinarias de la Corporación de Empresas Regionales de la Construcción (Coerco) se encuentran detenidos en sus trabajos por lo menos desde hace diez días, pese a que en el país existe una emergencia por el mal estado de los principales caminos y carreteras.
La Coerco es una instancia que aglutina a tres empresas estatales de construcción adscrita al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Fernando Martínez, titular del MTI, aceptó que por lo menos uno de los módulos se encuentra paralizado en sus trabajos debido a razones técnicas, pero sí reconoció que la capacidad de reparaciones de la Coerco es mermada por estos módulos que se encuentren paralizados.
“A mí es el primero que me interesa que esa maquinaria se eche a trabajar, por la emergencia en el país”, aceptó el Ministro de transporte e infraestructura.
Información de fuentes vinculadas al sector privado de la construcción reportan que desde el 12 de octubre pasado en el kilómetro 61 de la Carretera Panamericana, precisamente en la Cuesta El Coyol, se encuentra estacionado un módulo de reparación y construcción compuesto por una excavadora, una patrol, una compactadora, cuatro camiones volquete y una cisterna de agua, en espera que se defina el trabajo que se va a realizar en el lugar.
El equipo fue enviado para remover un derrumbe a la cuesta y reparar los daños que este hubiese causado a la vía.
El otro módulo que estaría paralizado se encuentra ubicado en el kilómetro 161 de la carretera que va hacia El Rama. El módulo, compuesto por igual número de equipos que el anterior, se encuentra estacionado desde el 18 de octubre pasado y fue enviado al sitio para atender otro derrumbe.
En este caso, el Ministro Martínez aseguró que estos equipos ya reiniciaron operaciones desde hace tres días, aunque nuestros reportes indican que continúan paralizados.
Información técnica a la que tuvimos acceso señalan que cada día que estos módulos pasan estacionados representan, por los menos, unos 500 metros sin reparar.
Esto significa que con estos dos módulos se hubiesen podido reparar, en 20 días, un promedio de 10 kilómetros de caminos, equivalente al tramo San Pedro de Lóvago-La Libertad, en Chontales.
Martínez comentó que mover un módulo de construcción cuesta entre 100 mil a 200 mil córdobas, por lo se ha decidido mantenerlos en los lugares para realizar las labores para lo que fueron enviadas, antes de moverlos sin terminar con los trabajos.