SAN SALVADOR.- El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, reiteró hoy que "no dará ningún paso" para que la Asamblea Legislativa derogue la ley de amnistía, vigente desde 1993, ya que ello, a su juicio, no abona a la reconciliación nacional.
Saca se refirió al asunto, en una rueda de prensa, al ser consultado sobre declaraciones del rector de la Universidad Centroamericana (UCA), el jesuita José María Tojeira, quien sostiene que la ley de amnistía bloqueó el proceso de reconciliación establecido en los Acuerdos de Paz, suscritos en enero de 1992.
Esos acuerdos fueron firmados por el Gobierno que presidía Alfredo Cristiani, de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha) y el entonces guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) para terminar con 12 años de guerra civil.
La amnistía fue aprobada luego de que la Comisión de la Verdad presentara su informe sobre graves violaciones de los derechos humanos y crímenes políticos cometidos entre 1980 y 1992.
"Yo no voy a dar ningún paso para derogar la ley de amnistía porque eso es comenzar a desarmar la estructura que le dio vida a los Acuerdos de Paz", expresó Saca".
“SALVADOREÑOS NECESITAMOS MIRAR AL FUTURO”
Afirmó que esto significaría "meter al país en una vorágine del recuerdo de un pasado que nos debe servir para aprender de él para no repetirlo, pero de lo contrario nunca vamos a cerrar eso, yo creo que los salvadoreños necesitamos mirar hacia el futuro".
Tojeira dice, en declaraciones publicadas hoy en "El Diario de Hoy", que el Gobierno "debería mostrar un interés serio en dialogar con las partes ofendidas" y asegura que respecto al asesinato de seis jesuitas y dos colaboradoras a manos de militares, el 16 de noviembre de 1989, "jamás hubo un acercamiento de diálogo".
Señala que sobre el asesinato del arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, en marzo de 1980, el Gobierno ha buscado el diálogo con su antepenúltimo sucesor, Fernando Sáenz Lacalle, "por la propia presión de la grandeza del arzobispo mártir" y por el cumplimiento de recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Tojeira afirma que con las recomendaciones de la CIDH, con sede en Washington, se pretende "crear un verdadero camino de reconciliación", con el establecimiento de la verdad en los casos de lesa humanidad, la reparación de las víctimas y de mecanismos de perdón legal, luego de que se reconozca la responsabilidad.
"Las heridas de la guerra no se curan tapándolas", expresa Tojeira, al indicar que en ninguna sociedad se puede construir reconciliación con base en la impunidad.
El rector de la UCA consideró que en El Salvador "se tiene un concepto falso del honor, se piensa que pedir perdón rebaja la dignidad, cuando en realidad es al revés".
Saca manifestó que Tojeira "es una persona con mucha autoridad moral para hablar de estos temas" y que ha conversado "largo y tendido" con él, pero "creo que los Acuerdos de Paz llevan implícitos un espíritu de reconciliación" que "pretende que las viejas heridas del pasado sanen para que la sociedad pueda seguir adelante".
Señaló que distintos sectores de la sociedad "han hecho su parte históricamente y a cada quien le ha tocado su parte" y que lo más importante es "el futuro del país".