Mientras decenas de niños y varios adultos esperan ansiosamente la posibilidad de ser operados del corazón sin tener que pagar un solo centavo, la organización benefactora no se explica porqué el Hospital La Mascota pone trabas a su trabajo, luego de haber realizado más de 300 operaciones en años anteriores sin ningún contratiempo. La doctora Kathleen Fenton, responsable del Programa de Corazón Abierto, confirmó ayer a LA PRENSA que hasta la fecha no han podido desarrollarlo en su totalidad.
El programa pretende atender a niños nicaragüenses con dificultades en el corazón y en Managua se ha ejecutado siempre en el Hospital La Mascota.
Fenton representa en Nicaragua a la International Children’s Heart Foundation, que auspicia el programa para atención a niños de escasos recursos de diferentes zonas del país.
La doctora Fenton estuvo ayer en León, valorando a varios niños que presentan problemas del corazón.
La representante de la fundación no quiso hacer comentarios políticos y se limitó a decir que no comprendía la política de Nicaragua. Pero sí dejó claro que el programa se ha retrasado dejando pendientes varias cirugías. Se estima que al menos 47 niños no han podido ser beneficiados.
Mientras que en Managua miembros de la Dirección de La Mascota aceptaron que han existido diferencias, pero de índole “organizativo” con la fundación, pero negaron que traten de bloquear el trabajo que realizan los médicos norteamericanos.
La International Children’s Heart Foundation ha laborado en Nicaragua desde hace varios años, realizando unas 300 cirugías y, según la doctora Fenton, nunca habían tenido obstáculos.
No obstante, informó que por las diferencias hasta el momento sólo han realizado unas 40 cirugías de corazón cerrado, de más de 50 programadas. Cuando se le preguntó por qué no han hecho las de corazón abierto, dijo: “Porque el director nos dijo que no tenemos condiciones”.
Pero agregó que ella junto con un equipo de médicos visitaron La Mascota en octubre del año pasado, para ver si podían desarrollar el programa, y las instalaciones les parecieron adecuadas.
UN DÍA SÍ, PERO OTRO NO
El programa contemplaba realizar —inicialmente— dos operaciones a la semana, una de corazón abierto y otra cerrado. Después de tres meses realizarían dos de abierto y uno cerrado, y así iban a seguir creciendo, pero no han podido ejecutarlo en estos meses.
La cirujana reconoció que el director del hospital, doctor Gerardo Mejía, no se ha mostrado reacio a que operen. Pero “yo no sé por qué a veces hay espacio (para operar) y a veces no, y eso pasa también en hospitales de otros países, y lo que necesitamos hacer es, si no hay cupos en cuidados intensivos el miércoles podemos hacerlo el jueves. Dicen que no podemos operar un día, pero no dicen que nunca podemos operar”, dijo Fenton.
Al no ejecutarse las cirugías los niños que presenten dificultades disminuirán su nivel de vida y posiblemente mueran a temprana edad. Fenton indicó que cuando no se realizan las cirugías como la de comunicación intrauricular, se presentan infecciones en los pulmones “y después de poco tiempo el corazón se dilata mucho, normalmente no se mueren como niños sino como adultos jóvenes”, explicó la cirujana.
QUIEREN IMPONER ESTILO
Ayer en Managua el doctor Félix Sánchez, jefe del Servicio de Medicina del Hospital La Mascota, aseguró que los doctores norteamericanos a veces se sienten presionados por ejercer sus labores y “quieren imponer un estilo de trabajo, pero se les ha dicho que tienen que integrarse al esquema del hospital”.
Agregó que como la doctora Fenton ha trabajado en hospitales avanzados, quiere hacer lo mismo en La Mascota, lo cual no es posible por la presión que existe debido a enfermedades de otro tipo como neumonía y diarrea y a la falta de equipos como ventiladores y ecocardiograma, este último presenta serias averías.
“Han habido problemas de coordinación, de desacuerdos personales de cómo hacer las cosas, pero la Dirección del hospital, respetando los criterios de los participantes, ha estado buscando que marchen de la mejor manera las cosas”, agregó Sánchez.