Se está celebrando en Nicaragua el V Congreso Centroamericano de VIH-Sida.Este es un acontecimiento muy importante, sin duda, pero cabe señalar al respecto que según las informaciones que han circulado en estos días, con motivo del congreso, afortunadamente Nicaragua no está entre los países de Centroamérica más afectados por el VIH-Sida.
En efecto, Belice, Honduras, Guatemala y El Salvador, en este orden, son las principales víctimas de este terrible mal. El sida es una de las diez principales causas de muerte por enfermedad en Honduras, Guatemala y Panamá. En toda Centroamérica se estima que hay casi 210 mil personas enfermas de sida y a más tardar dentro de unos dos años, 2 por ciento o más del total de la población de Centroamérica podría estar afectada por esa temible enfermedad.
Se asegura que Centroamérica es la región de América Latina y el Caribe más atacada y golpeada por la enfermedad del sida, que dentro de muy poco tiempo será la tercera causa de muerte en todo el planeta, según cálculos de investigadores que trabajan para organismos internacionales especializados.
En Nicaragua, específicamente, según cifras oficiales son más o menos tres mil las personas afectadas por el VIH-Sida. Sin embargo, representantes de organismos no gubernamentales que trabajan con el problema del sida, aseguran que la verdadera cantidad de afectados asciende a veinte mil o más nicaragüenses.
Estos datos son contradictorios y desconcertantes, pero sobre todo negativos porque una correcta información estadística sobre la incidencia del VIH-Sida en Nicaragua es indispensable para desarrollar un mejor trabajo tanto en el tratamiento de la enfermedad como en su prevención.
De manera que es deseable que la celebración en Nicaragua del V Congreso Centroamericano de Sida sirva para mejorar la investigación de su incidencia y poder disponer de una información más apropiada acerca de cuál es en realidad el impacto que está teniendo en el país. De esa manera se podría avanzar más y mejor en el logro de uno de los principales objetivos de la lucha contra el sida, cual es el de movilizar, canalizar y articular a todos los sectores de la sociedad “en una respuesta efectiva frente a un problema que crece”, como declaró a LA PRENSA (ver edición del sábado 3 noviembre) el Secretario General del Ministerio de Salud, doctor Adrián Zelaya.
En realidad, el eje de la estrategia de lucha contra el sida es la prevención. Prevenir el contagio y la diseminación del sida es el ámbito donde la sociedad tiene más posibilidad y oportunidad de participar eficazmente.
Sin embargo, para eso es necesario que el enfoque del sida se haga sin alarmismo, de la misma manera que sin subestimar ni menospreciar el problema, y para eso es indispensable ante todo contar con una información veraz y confiable. Los medios de comunicación social, por ejemplo, sólo pueden contribuir efectivamente a la lucha contra el sida, si la información, comentarios, opiniones y análisis que divulguen sobre el tema, se basan en datos correctos, verificables y confiables.
También es muy importante, para lograr la mayor participación y acción concertada contra el sida de todos los sectores de la sociedad nicaragüense, dejar a un lado las posiciones fundamentalistas e intransigentes. No se trata de menospreciar los principios ideológicos de nadie, pero enun caso de salud pública como es el del sida, tanto el relativismo ético como el absolutismo moral son igualmente perjudiciales.
Quienes creen que lo mejor para prevenir el sida es la abstinencia sexual, la fidelidad conyugal y la castidad prematrimonial, deben ser respetados en la prédica y práctica de sus principios; pero ellos no pueden imponerlos a las demás personas que sostienen otros puntos de vista. Y quienes opinan que la mejor prevención de la enfermedad del sida es la educación sexual y el uso del condón, que lo prediquen y practiquen de esa manera, pero que tampoco pretendan obligar a los otros a aceptar sus puntos de vista.
Mientras la sociedad esté enfrentada respecto a cuál es la mejor manera de prevenir el sida, esta enfermedad insidiosa seguirá avanzando y pronto Nicaragua podría colocarse en el primer lugar de los países afectados en Centroamérica. Después de todo lo malo que nos ha ocurrido hasta ahora, sólo eso nos faltaría para terminar de arruinarnos.