Decenas de miles de personas esperaban ayer el rescate y ayuda de los servicios de emergencia en el estado mexicano de Tabasco, afectado en la casi totalidad del territorio por devastadoras inundaciones, con poblaciones rurales completamente aisladas.
Si bien la circulación era normal en las principales carreteras de Villahermosa, la capital del distrito, algunas áreas seguían incomunicadas a la espera de más “lluvias”, advirtieron las autoridades, que evaluaron hasta el momento las pérdidas económicas en unos 2,000 millones de dólares.
Las carreteras de las poblaciones de Teapa y Frontera, al sur de Villahermosa, “continuarán cerradas”, explicó un comunicado del Gobierno tabasqueño.
El Ejército mexicano estimó que unas 80,000 personas continuaban atrapadas en 19 poblaciones aledañas a la capital de Tabasco.
En Villahermosa, con 750,000 habitantes, “hay rescates y repartición de víveres y agua, pero requerimos personal médico y atender las zonas aledañas”, dijo Sergio Javier Lara, almirante que comanda los operativos de emergencia de la Marina.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, indicó ayer que “México acepta la solidaridad y ayuda del mundo”.
Para recibir donativos, el Gobierno mexicano abrió varias cuentas bancarias en Estados Unidos, además de que todas las embajadas y consulados de México en el exterior han sido instruidos para dar atención a los ofrecimientos de apoyo.