El cantante español Alejandro Sanz se ganó el corazón de los miles de fanáticos nicaragüenses que acudieron al concierto el pasado jueves, que se realizó en el estadio del Instituto Nicaragüense de Deportes. “¡Buenas noches Nicaragua! Al fin pudimos. Ha pasado de todo: lluvia y ahora ando con gripe, pero eso no me impedirá cantarles”, dijo Sanz. Y así fue. Cantó sus mejores éxitos durante hora y media y los fanáticos se lo agradecieron con sus aplausos.
A las 10:00 de la noche Sanz hizo su entrada. Vestido de jeans, camiseta, chaqueta y con una sonrisa pícara que puso a gritar a los miles que lo esperaban. De ahí en adelante el público no dejó de gritar y aplaudir.
A eso de las 7:00 de la noche del jueves empezó a llover. “Nooo. Otra vez no. Por favor”, dijo una de las fanáticas y quien temía que el concierto se cancelara tal como sucedió el 28 de octubre. Esta vez la lluvia no hizo de las suyas.
Además de las canciones de su más reciente producción El Tren de los Momentos Sanz deleitó a los fans con sus clásicos como Amiga Mía, Corazón Partío, El Alma al Aire, Cuando Nadie me ve, entre otros.
Después de una hora de concierto, el cantante se despidió, pero volvió, porque los fanáticos así se lo pidieron. “¡Otra!, ¡Otra!..”, gritaban. Esta vez Sanz entró sin su orquesta. Él y su piano. “Nuestro amor era igual que una tarde de abril, que también es fugaz como ser feliz...”
Una vez más se despidió, pero los fanáticos no le permitieron irse sin que les cantara Te lo Agradezco. La orquesta regresó una vez más y Sanz complació al público. Todos pensaron que era el final, pero no, faltaba una canción. “No es lo mismo ser que estar no es lo mismo estar que quedar, ¡qué va!...”, coreaba el público. “Hasta la próxima Nicaraguaaaa. ¡Gracias!”, se despedía el cantante mientras caminaba en el escenario con una Bandera de Nicaragua sobre su espalda.