Los hogares de protección se encuentran en tan malas condiciones como varias escuelas públicas, así lo determinó la Procuradora Especial para la Niñez y la Adolescencia, Norma Moreno, que se encuentra en un proceso de fiscalización de estos hogares.
De 84 hogares de protección el año antepasado la Procuraduría de la Niñez y la Adolescencia fiscalizó 65, este año lo están haciendo en un 30 por ciento, es decir cerca de 37 centros de protección.
Recientemente se fiscalizó en la Costa Caribe. Los resultados estarán en diciembre de este año. “Hemos constatado lo mismo, que en muchos municipios hay un abandono histórico, que no ha habido inversión por muchos años de parte de las autoridades del Ministerio de la Familia desde que se creó el Código de la Niñez y la Adolescencia”, explicó Moreno.
Manifestó que aparte del Divino Niño que fue recuperado por el Estado, todos los centros de protección especial son de organizaciones privadas, donde el Estado de Nicaragua se ha desatendido de garantizar las condiciones dignas para la niñez y la adolescencia que requieren de protección especial.
“Eso se refleja en la calidad de la atención que prestan esos centros y en la infraestructura y las pésimas condiciones”, detalló Moreno.
Consideró que “igual que están las escuelas públicas, cayéndose y en pésimas condiciones de infraestructura, con problemas de iluminación y sin agua potable, así están estos centros de protección especial de la niñez”.
Moreno hizo un nuevo llamado a atender estos temas.
“Hice el llamado antes a la Comisión de la mujer, niñez, juventud y familia de la Asamblea Nacional cuando me llamaron a rendir informes sobre casos de adopción”, relató Moreno.
Indicó que desde ese momento propuso que aprobaran un presupuesto para la construcción de unos tres centros de protección estatal que llenen las condiciones dignas de infraestructura, de higiene, ventilación y personal calificado para atender a la niñez y adolescencia.