Furgones llenos de comida y materiales de construcción desde Venezuela
Aunque la desesperación afectó esta semana a los damnificados por el huracán Félix, la ayuda continúa llegando para ellos en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
La Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) envió ayer al Triángulo Minero un total de 472 toneladas métricas de alimentos, con destino a Rosita, Bonanza y Waspam.
El encargado de realizar el traslado por el Sinapred, Augusto Moreno, dijo que con esto esperan auxiliar a una buena parte de las 198 mil personas que están siendo subsidiadas en su alimentación en toda la RAAN.
El alimento fue enviado ayer a las 2:00 p.m. en 24 furgones, los cuales serían custodiados por miembros del Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional durante todo el trayecto.
Moreno dijo que los alimentos podrían durar tres días en llegar a Rosita y Bonanza, pero necesitarían al menos un día más para llegar a Waspam.
En este mes, el Sinapred ha enviado 1,500 toneladas de alimentos, de un total de 2,500 que adquirieron, dijo el funcionario.
AYUDA VENEZOLANA
El Gobierno anunció ayer la recepción del buque de la armada venezolana Los Llanos T-64, que llegó a Puerto Cabezas, Bilwi, con materiales de construcción.
El barco trajo 14,400 láminas de acero, 132,500 perlines, 240 carpas para albergar a diez personas cada una, 255 cestas para carretillas de construcción, 252 bases para carretillas, 192 palas, 120 rastrillos, 96 serruchos, 384 martillos, 15 motosierras, 675,000 arandelas, además de tornillos.
Además de eso, Venezuela envió 95,625 bultos con útiles escolares, 400,000 litros de diesel, 3,612 litros de agua, 335 paquetes de comida, 285 paquetes de ropa y 47 cajas de sábanas.
Venezuela es uno de los países que más ayuda ha enviado a Nicaragua desde que el huracán Félix impactó la RAAN el 4 de septiembre pasado. Se espera que parte de la ayuda traída por el buque Los Llanos T-64 sea para la reconstrucción en la zona impactada.
El huracán Félix, junto a las lluvias de los últimos dos meses, dañaron 20,394 casas, el 50 por ciento de las cuales fueron destruidas, junto a 145 edificios públicos. También dejaron 994 kilómetros de caminos afectados y una epidemia de leptospirosis.
La temporada de huracanes en Nicaragua terminará el 30 de noviembre.