Las autoridades intentan rescatar y evacuar a miles de familias que aún permanecen varadas en el Estado de Tabasco, azotado por severas lluvias que desbordaron ríos, inundaron el 80 por ciento del territorio y han afectado a casi un millón de personas.
El agua potable comienza a escasear y las autoridades sanitarias han advertido de posibles brotes de enfermedades, mientras miles de habitantes tratan de salir de Tabasco y buscar refugio en estados vecinos.
El gobernador Andrés Granier informó que los afectados podrían ascender a casi un millón de los poco más de dos millones de habitantes y que los cultivos habrían sido destruidos prácticamente en su totalidad.
Tras constatar que las fuertes lluvias provocadas por un frente frío en la región mantienen a la mitad de los habitantes de Tabasco prácticamente bajo el agua, el secretario de Gobernación (Interior), Francisco Ramírez, reconoció que la situación “rebasó a todo el mundo”.
“Sin embargo, hay estructura, hay coordinación y tenemos que trabajar” intensamente, agregó el funcionario.
Según las autoridades, la mañana del viernes 670 localidades de los 17 municipios del distrito estaban inundadas, mientras en las últimas horas los ríos Grijalva y Carrizal desbordaron las barreras de contención hechas con sacos de arena que se habían instalado para proteger a Villahermosa, capital de Tabasco.
El centro de esa demarcación fue evacuado la noche del jueves por el Ejército tras la ruptura de un dique y, por primera vez en al menos 50 años, las principales avenidas y la mayoría de las calles de Villahermosa, con 750,000 habitantes, lucían cubiertas de agua.
De acuerdo con un comunicado de la Unidad de Protección Civil de Tabasco, la mañana del viernes “530,000 personas (estaban) anegadas” en ese estado.
“Desgraciadamente debemos de prever que aún viene la parte más difícil. ¿Qué tanto?, no lo sabemos, pero sí la circunstancia asoma que la desgracia vaya en aumento”, dijo a la emisora radial Formato 21 Daniel Goñi, presidente de la Cruz Roja mexicana.
Muchas personas permanecen en los techos de sus viviendas totalmente inundadas y otras literalmente están con el agua hasta el cuello, aferrándose como pueden a partes superiores de columnas de sus casas, a la espera de que los recojan las lanchas de la Marina, según imágenes de la televisión.
Esa institución había recibido en sus instalaciones de la Ciudad de México miles de litros de agua, centenares de cajas de comida enlatada y cobijas que fueron donadas por la población para enviarse a Tabasco.
El Gobierno estatal ha reportado que varios accesos por tierra se encuentran bloqueados. Las autoridades intentan llevar la mayor ayuda posible por el Golfo de México y vía aérea.
“Esta no es sólo la peor catástrofe natural en la historia del estado, sino me atrevo a asegurar, una de las peores, por lo menos en la histórica reciente del país”, dijo el viernes el presidente Felipe Calderón .
El mandatario ordenó al Ejército garantizar el orden para evitar pillajes y saqueos en las zonas afectadas, y preservar la vida de las personas.