Un grupo de países exportadores de productos tropicales, entre ellos Nicaragua, demandó ayer “la más completa liberalización” de los mercados internacionales para el comercio de estos rubros, durante una reunión celebrada en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Costa Rica, Nicaragua, Ecuador, Colombia, Panamá, Perú, Guatemala y Cuba presentaron un texto con tal solicitud, durante la sesión plenaria del Comité de Agricultura, celebrada en Ginebra, Suiza, sede de la OMC, en el marco de las negociaciones de la Ronda de Doha para liberalizar el comercio mundial.
“La más completa liberalización del comercio de productos tropicales y alternativos representa una oportunidad para los países en desarrollo, para aprovechar sus ventajas comparativas e incrementar sus exportaciones, al igual que constituye un factor fundamental en la promoción del desarrollo, la lucha contra la pobreza y el combate a la producción de cultivos ilícitos”, planteó el documento facilitado a LA PRENSA por la embajadora de Nicaragua en la OMC, Alicia Martin.
Los firmantes recordaron que la liberalización de los productos tropicales data de la Ronda Kennedy (1964-1967) “y su cumplimiento es un elemento fundamental e inaplazable de la Ronda de Doha”, iniciada en el 2001 pero que aún no logra mayores avances para reducir las barreras al comercio.
Por ello, los firmantes consideran que “es muy grave que países desarrollados utilicen criterios basados en su propia protección arancelaria, para seleccionar o identificar los productos tropicales con el propósito de continuar restringiendo el comercio, algo que va en contra de la dimensión del desarrollo de la Ronda de Doha y representa un paso atrás en las negociaciones”.
Por lo que recuerdan que debe prevalecer el principio de la mejoría del acceso a mercados para las exportaciones de los países en desarrollo, sobre la base del Principio de la Nación más Favorecida.
La embajadora Martin instó, al intervenir en la OMC, a abordar el tema “dentro de un espíritu de mutua comprensión entre los países en desarrollo afectados y de genuina cooperación entre estos países y los países desarrollados, a fin que la Ronda de Doha pueda culminar con éxito y que sus resultados puedan realmente ser instrumento eficaz para el desarrollo”.